Mostrando entradas con la etiqueta cine. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cine. Mostrar todas las entradas

lunes, febrero 06, 2012

¿Son Nicole Kidman y Nicholas Cage la misma persona?

Ya os digo yo que sí, no os molesteis en contestar. Pero fingid que no sabéis nada cuando lleguen las negritas y las cursivas.

¿No os resultaba raro que durante tantos años de carrera nunca hubiesen coincidido en una película? ¿No es sospechoso que uno se llamara Nicholas C. y la otra Nicole K.?  ¿Que Nicholas hiciera películas llamadas En tiempo de brujas y El aprendiz de brujo y Nicole películas como Embrujada y La brújula dorada? ¿Que el apodo de los dos sea Nic (lo dice Imdb, yo ahí no me invento nada)? ¿Es casualidad que Nicholas diga llamarse en realidad Nicholas Kim? (Nicholas Kim-man, apunto con mi dedo inquisitorio) ¿Que los dos tengan delante del nombre un Ganador del Óscar TM?


¿No es ALTAMENTE SOSPECHOSO que llevándose oficialmente sólo tres años él parezca tener veinte más? ¿No es el maquillaje extremo para parecer más viejo la única solución posible? ¡Como Robin Williams en la Señora Doubtfire! ¿Y por qué? ¡Para ocultar lo que es obvio! ¡Que son la misma persona!

Fijaos esos ojos vacíos, esos labios operados de la misma manera, esas caras inexpresivas. El pelo lacio y sin vida. ESAS FRENTES. Que aquí en la foto lo han cortado porque ya eran demasiadas pistas, pero todos recordamos la frente de Nicholas.

lunes, septiembre 29, 2008

Todito te lo consiento menos que te metas con Gene Kelly

Vale, no era la intención de Rebeca meterse con Gene Kelly cuando se puso a hablar de Xanadú, pero el caso es que hablar de él aprovechando esa película es como si yo me pusiera a hablar de Robert Louis Stevenson porque hubiera descubierto una lista de la compra que escribió una vez.

Gene Kelly es un semidios, un hombre con un físico portentoso capaz de heroicidades atléticas mientras bailaba. Y todo ello sin dar la sensación de estar esforzándose lo más mínimo, mientras exhibe una sonrisa radiante. Aquí está mi escena favorita del cine de todos los tiempos, una escena que vale por una por toda una película (aunque la película en cuestión esté igualmente llena de escenas fantabulosas):



La de veces que he pensado yo en aprender claqué justo después de ver esta escena. Como tengo dos pies izquierdos, generalmente me conformo con salir a la calle y cantar mientras chapoteo. Pero alguna vez aprenderé claqué, que con eso se debe ligar mucho.

Aquí le tenemos con el otro coloso del claqué.



Tremendo, tremendo. Y aquí con otro coloso del claqué, aunque él diga que no:



Hay que ver qué antiguo parece todo, en especial los pantalones de Gene...

Gene Kelly sale de patinar un rato y se olvida de quitarse los patines. Y va por la calle y hace claqué con los patines puestos. Sí, sí, con los patines puestos.



¿Estarían los de Xanadú basándose en esta escena para su cosa psicotrónica? Tal vez. Es difícil darle un tono serio a un tío que baila en patines, la verdad, no estoy yo muy seguro de que hubiera remedio para Xanadú. Por ejemplo, aquí tenemos un tío bailando con patines:



Este da risa así sin querer. O no, no sé, que a mí el Plushenko este me tiene confundido porque en otras ocasiones da risa sin querer y queriendo también:



Este otro, que hemos encontrado en la Travesía de la Garbanza y que me ha llevado a terminar de una puñetera vez este post, lo hace queriendo sin lugar a dudas:



Pero me desvío. Que Gene Kelly era un puto genio, venía a decir. Y que sea la última vez que te metes con él, Rus. Y que bailar bien es sinónimo de follar bien. Y que mi cuerpo se mueve como una palmera, en fin.

martes, septiembre 23, 2008

¿Por qué llamarlo "¡Una guerra muy perra!?

Hace la torta de años mi amiga Paz se presentó en casa con una botella de ginebra Larios y un VHS de la película Los Cabezas Huecas. Queda decir que la película nos pareció lo más y nos reímos como en la vida. Tan bien nos lo pasamos que decidimos repetir la experiencia con otras botellas de Larios y un montón de películas chorras más.

Es así como vimos El mundo de Wayne, todas las secuelas de Espía como puedas y una larga ristra de títulos absurdos hasta que cerramos el ciclo con Los Supermaderos.



Es que veo esta escena y me descojono, oyes.

Años han pasado y jamás he vuelto a repetir aquella bonita costumbre. Tampoco he vuelto a ver a mi amiga Paz o he vuelto a beber ginebra Larios (me pasé a la Bombay Saphire, es lo que tienen los años, que te hacen exquisita). El caso es que tampoco había vuelto a ver ninguna película de coña con la que me riera tanto, de llorar lágrimas de risa.

Pero el domingo pasado esa mala racha se acabó. Fui una de las afortunadas en asistir al preestreno de Trophic Thunder, que dicho así, no tiene pinta de hacer nada de gracia pero que cuando usas su traducción al español, ¡Una Guerra muy perra!, exige verse con una botella de Larios. El caso es que no necesité ni ginebra ni nada que se le pareciese para reírme un montón con las payasadas de Ben Stiller, Jack Black y Robert Downey Jr.

Pero Trophic Thunder, ¡Una guerra muy perra! no es sólo una película de coña con cuatro chistes (son más de cuatro, en serio, no fui capaz de llevar la cuenta) bien enlazados. También cuenta con un elenco de actorazos, una banda sonora de lujo, una producción muy cuidada tanto a nivel técnico como artístico y una trama bastante bien construida. Inesperado el asunto para tratarse de una película de coña.

No es la primera vez que Ben Stiller me sorprende con su habilidad como director y guionista. Ya con Zoolander consiguió demostrarme que cuando se dirige a sí mismo es capaz de sacar muchísimo más de sus personajes cómicos y de hilar .



Yo de mayor quiero escribir un guión así.

En esta ocasión, Stiller interpreta a un super estrella de películas de acción en plena crisis, dispuesto a todo con tal de recuperar su fama, incluso de emular al gran Marlon Brando en aquella película apocalíptica de Francis Ford Coppola. Jack Black está bien en su papel, aunque no consigue llegar al nivel interpretativo de otras películas suyas, como Alta Fidelidad. Pero, en mi opinión, el que se lleva la palma es Robert Downey Jr., que con su papel de actor de método ganador de cinco Oscar, se hace con el peso de la película y nos regala momentos brillantes.

Todo, absolutamente todo en Trophic Thunder, ¡Una guerra muy perra! está perfectamente argumentado. Desde los hilarantes falsos trailers con los que se inicia la película hasta el impactante final (justo cuando yo descubrí que tras uno de los personajes principales se escondía una estrella de cine famosa, famosísima, que aquí no voy a descubrir). Y lo que más me gustó. Es una película de coña, pero tiene mensaje: el guión arremete contra la identificación de las estrellas con auténticos ídolos del siglo XXI, contra todos los medios de comunicación que los aupan como dioses del Olimpo mediático y contra una de las industrias más ambiciosas y con menos escrúpulos del mundo.



En definitiva, disfruté un montón y lo único negativo que puedo decir de la peli es la nefasta elección del título en España. ¿Por qué llamarlo ¡Una guerra muy perra!? En mi opinión clasifica a esta película en la categoría de películas como Los Supermaderos y no es el caso. Es muy superior.


P.D.: Este artículo está patrocinado por Bloguzz.
P.D.D.: Estamos dispuestos a dejarnos patrocinar. Mándanos tus sugerencias, sobre todo, si eres representante de una firma de moda cara y exclusiva.



miércoles, agosto 27, 2008

Dónde me gustaría estar ahora si tuviese el talento suficiente

Estuvimos hace poco viendo Wall-E, y me llevé la conclusión de que Pixar es ahora mismo el lugar del mundo en que más talento se acumula. No ha habido película de Pixar que bajara del notable, si exceptuamos el escandaloso patinazo de Cars (pero a John Lasseter le perdonamos todo, todo, todo, y más cuando miramos este artículo sobre él en la Wikipedia en el que descubrimos que su primer trabajo en Disney fue como capitán del Crucero de la Jungla en un parque de atracciones; hay que ser muy bueno para recuperarse de eso).

No es sólo que en Pixar estén tan avanzados técnicamente que hagan palidecer a otras productoras de animación. Es que saben qué es lo que verdaderamente importa en una historia: la propia historia. Y a ella le dedican recursos y mimo. Se nota al ver una película pixariana que cada detalle del guión está pulido una y otra vez en vez de, como suele ser habitual, puesto un poco a trompicones mientras el director se ocupa de alguna cosa más importante como, por ejemplo, de si la explosión de los dos coches es en el tono de naranja que tenía pensado. Se cuidan esos delicadísimos elementos que hace que una historia nos importe o no, los personajes.

De las películas de animación siempre me ha fascinado la fe de sus creadores en su producto. Estar tres años trabajando en algo con la fe de que finalmente va a responder a tus expectativas, y sabiendo que retroceder es muy difícil, por no decir imposible, me parece admirable. Y creo que Wall-E es un caso de asombrosa fe, una película que podía fracasar de muchas maneras y que sin embargo salva todas las difcultades con una facilidad insultante. Parece una película hecha a propósito para el riesgo: es para niños (eso dicen) y se nutre del cine clásico mudo, para empezar. Es sutil y tiene una música maravillosa sacada de una película musical, y tiene un mensaje ecológico que resulta refrescante. Y técnicamente es perfecta. Y los personajes son fantásticos. Y funciona como un reloj en cada una de sus partes.

Y tiene un corto de regalo estupendástico, también mudo. Este (no sé cuánto durará colgado, aprovechen):


miércoles, julio 11, 2007

Examen sorpresa

Vale, hay que reconocer que este es un artículo para salir del paso, un artículo de relleno, pero aprécienlo en su justa medida porque muchas veces el relleno es mejor que aquello que lo envuelve, por ejemplo un pollo relleno de foie y piñones.

Esta es una de mis escenas favoritas de una de las grandes películas españolas de todos los tiempos, una isla de humor absurdo, Amanece que no es poco:



Habría sido perfecto con la pregunta: Las ingles y los micrófonos, pero sería pedir demasiado.

Como bola extra, un ejemplo de pedagogia sacado de la misma película: la letra no entra con sangre, entra con una alegre canción:

lunes, febrero 12, 2007

La peor película de la Historia de las Películas

En imdb tienen un sistema de calificación de películas para que los usuarios puedan dar su opinión sobre ellas. Con la media de esas calificaciones han creado dos listas: la de las mejores 250 películas de la Historia y la de las peores 100 películas de la Historia. En el puesto de mejor película están empatadas El Padrino y Cadena Perpetua (con un 9,1). Y luego ya vienen El Padrino II, El Señor de los Anillos (¡!), El bueno, el feo y el malo (más signos de ¡!), y otras cuantas. Como para fiarse de los concursos en los que el ganador depende del público en general, ¿no?

El caso es que imagino que probablemente más gente visita la página con las peores 100 películas que la de las 250 mejores (a la gente le gusta pararse un poco para ver los accidentes en la carretera; y con el cine lo mismo). La peor película según los usuarios de imdb es Crossover, con un 1,1 (muy meritorio, porque el voto más bajo que puedes dar es un 1), y luego un montón de películas igualmente desconocidas de las que no sé nada (pero de las que ves el cartel y ya sospechas que no van a ser Primera Plana). Yo tengo que descender hasta el puesto 12 para encontrar una que me suene: Manos: Hands of fate (1,9), aunque no la he visto, al puesto 22 para encontrar la película de Mariah Carey, que alguno de vosotros habrá visto (viciosos), y hasta el 37 para encontrar Alone in the dark, de la que había leído críticas divertidísimas y cuyo director se enfrenta a sus críticos en combates de boxeo. Curiosamente, el que es reconocido como el peor director de la historia del cine, Ed Wood, no aparece entre los 100 peores con su obra Plan 9 del espacio exterior (3,4 puntos), aunque le sirvió para que Tim Burton (estoy hasta el gorro de buscar enlaces) le dedicara una fabulosa película protagonizada por Johnny Depp (véase el paréntesis anterior); supongo que la película de Tim Burton era exagerada o le ha granjeado simpatías.

Aparte de felicitarme por las pocas películas realmente malas que he visto, me extraña que no estén en la lista las que sí. Y como aquí están haciendo una lista de películas odiosas he pensado que nosotros también podíamos hacer una lista de películas malas. No cutres. Sino malas. Hechas a partes iguales con medios e incapacidad.

Yo hasta hace un mes pensaba que la peor película que había visto en mi vida era El monstruo, de Roberto Benigni. Es un espanto que me vi obligado a ver cuando se estrenó porque iba con mi hermana en plan hermano mayor patrocina un cine, y no había entradas para la que íbamos realmente a ver (que no me acuerdo cuál era). Este engendro supuestamente cómico viene a ser una especie de vehículo para que Benigni se contorsione y ponga caras, porque interpreta a un asesino psicópata bestial y a un honrado mequetrefe con mala suerte. Como Jeckyll y Hyde. Pero en horrible. Aquí un pequeño fragmento para que os hagáis una idea de lo insufrible que puede ser:



Desde entonces odio a Benigni. Bien, el caso es que hace un mes tuve la desgracia de ver en la tele Once upon a time in México, o sea, El Mariachi 3, de Robert Rodríguez. De Robert Rodríguez supimos por primera vez precisamente con El mariachi, porque la había rodado con un presupuesto de un millón de pesetas y salió en todos los telediarios. Rodríguez se hizo amiguito de Tarantino, entonces en la cresta de la ola, y dirigió Abierto hasta el amanecer, película ni fu ni fa pero que tiene cinco minutos asombrosos, que son estos:



Fijarse bien en cada detalle, que no lo he puesto sólo por lujuria. Ahí conocimos por vez primera a Salma Hayek, que casi nunca ha estado tan maciza como aquí. En el cine se cortaban las respiraciones con esta escena, qué recuerdos, qué de hormonas.

Un año antes Rodríguez había vuelto a rodar El Mariachi, sólo que lo llamó Desperado y puso a Antonio Banderas de protagonista y a Salma Hayek de coprotagonista (pero insisto: conocimos a Salma en la escena de la serpiente, todo lo anterior no importaba. De hecho Stephen Hawking afirma que el comienzo del tiempo se produjo con la exhibición pública de esa escena). El tipo es amigo de sus amigos o no conoce a nadie más, porque también intervienen en la película, entre otros, Tarantino, Carlos Gallardo –el protagonista del primer Mariachi-, un tal Cheech Marin que aparecería también en Abierto hasta el amanecer, y Danny Trejo, que es en el que quiero que se fijen un momento, porque además de ser el que presenta a Satánica Pandemónium en el vídeo que acaban de ver (pueden volver a verlo, es una excusa perfecta), también saldría en El Mariachi 3. De hecho el tipo tiene en su haber nada menos que 137 películas. Quince de ellas a estrenarse en el 2007. Eso sí que es un currante, seguro que no pierde el tiempo leyendo blogs. Que no lo estoy diciendo por nadie en particular, qué susceptibles.

Y siguió rodando sus cosas, trabajó otra vez con Banderas en Spy Kids y tal (aquí, oh, ingratitud, no estaba Salma), y entonces llegó el momento de completar la trilogía con El Mariachi 3. Y se pone a buscar actores. Y coge a Banderas y a Salma Hayek, claro, pero también a Danny Trejo y a Cheech Marin. Y elige también a Eva Mendes, a Mickey Rourke, a Willem Dafoe, a Johnny Depp, a Rubén Blades y a Enrique Iglesias. El hijo de Julio Iglesias, sí (¿a que chirría al lado de Rubén Blades?). De ahí saldría ese catral vídeo musical, supongo, en el que a Enriquito le pegaba una paliza Rourke ante la atenta mirada de Love Hewitt (para mi disgusto se llegó a rumorear que estaban liados). Este vídeo (sin sonido se aguanta bien, sobre todo a partir del minuto 2:51):



Bueno, me sorprende que sigáis aquí después de lo que os acabo de hacer.

El caso es que a pesar de Enrique Iglesias la película no tiene mal cartel, si te fijas en que hay dos tías que están buenísimas y actores competentes. Vamos a ver el trailer, que nos ofrece una película entretenida y desenfadada, de estas de acción:



No se dejen engañar por el trailer. La película no mola ni una miajita. “Hombre, pero está Salma Hayek y enseña liga”. La primera en la frente: Salma Hayek está muerta. Y perdonadme el spoiler, que además no va a ser el último. Lo que vemos de ella son breves flashbacks que nos muestran lo triste que está Banderas (aparición total de Salma: diez minutos. O quince. Pero pocos, en cualquier caso) y por qué busca venganza.

La historia es tan compleja como se desprende del trailer, una historia de agentes dobles y traiciones varias mezcladas con deseos de venganza y cosas así. Llega un momento donde ya no sabes qué estás viendo ni quién está traicionando a quién, pero en el fondo eso es lo de menos, tampoco esperábamos a Orson Welles aquí.

El hilo conductor es Johnny Depp –todo se relaciona: el que interpretó al peor director de la historia, sí, no hay puntada sin hilo en este blog-, que hace de triple agente de la CIA y se cambia muchas veces de camiseta. Depp interpreta un personaje histriónico lleno de tics, pero esta vez no lleva un loro al hombro. A Depp le tocan un par de escenas de traca, como esa en la que le dice a Trejo:

-Are you a Mexican or a Mexican’t?

¿Qué pasa? ¿Que no os lo creeis? Que sí, en serio:



Otra escena prodigiosa es esa en la que le capturan, le torturan y ya que están le arrancan los ojos. Por listo y por hacer un homenaje a El hombre con rayos X en los ojos (esto es otro spoiler, de dos películas a la vez, que yo no me ando con chiquitas). Misteriosamente, también le dejan libre y con armas, lo cual él aprovecha para cargarse unos cuantos malos guiándose por el sonido, eso sí, ayudado por un niño mexicano al que antes le ha comprado algo, no recuerdo qué (comprar cosas, esa sí que es una manera de forjar amistades). El pobre es traicionado por Eva Mendes, que sale otros cinco minutos mal contados, pero de la que hasta ahora no habíamos puesto ninguna foto aquí, así que aprovechamos:


Volvamos atrás en la historia. A Antonio Banderas las cosas le van mal, así que llama a sus amigotes los mariachis, que en ese momento están cantando de un garito de mala muerte. En concreto, Enrique Iglesias está cantando –es una manera de hablar- al oído de una madurita. Está tan pasado que a lo mejor es hasta una parodia, pero no se puede estar seguro. Como son amigos, deciden acudir en su ayuda, de manera que el espectador nota que viene una gran batalla, porque en el lado de los malos también hay jaleo, comandado especialmente por Mickey Rourke, uno de los guardaespaldas de Dafoe, que va siempre con un chihuahua en brazos (Rourke, no Dafoe, aunque la verdad es que daría igual). Rourke interpreta a un matón medio afeminado –de ahí el chihuahua- que poco a poco se va poniendo en contra de su jefe por no me acuerdo qué problema precisamente con el chihuahua. Mientras tanto, Dafoe se hace la cirugía estética a tres cuartos de la película –no se ha fijado en lo que la cirugía le ha hecho a Mickey Rourke, qué pena de hombre- y sale el resto del tiempo vendado como una momia, de arriba a abajo.

Llegan los mariachis al pueblo y se lían todos a tiros. Una de las características principales de las escenas de acción de la película es que sale Banderas dando saltos y volando por los aires mientras dispara con los brazos cruzados, que es una cosa que la verdad es que mola mucho, aunque no tanto como cuando lo rueda John Woo.

Cambiad chinos por mexicanos y os hacéis una idea:




Pero en estos momentos finales el grado de molonamiento, perdónenme el palabro, pertenece a Enrique y sus compañeros. Sabrán ustedes que los mariachis de la película -de la trilogía entera- llevan las armas en las fundas de sus guitarras o guitarrones, y estos mariachis no son una excepción: abren las fundas, sacan las recortadas y a disparar. Llegado un momento en que ya llevan diez minutos disparando, Enrique levanta la funda de su guitarra y de ella sale una enorme llama, como si fuera un lanzallamas. Momento chanante donde los haya que puede verse en el trailer si os fijáis un poco. Pero mientras estás pensando que puede que sea el momento más ridículo del cine reciente, otro de los mariachis deja su funda en el suelo, saca un mando de control remoto y maneja la funda, que sale disparada como un coche teledirigido y va hacia los malotes para explotar.

Y muere mucha gente –no Enrique Iglesias- y los buenos ganan y aparecen los títulos de crédito. Y tú te dices: ¿Pero por qué he visto esto hasta el final? Pues por lo mismo que te tocas con la lengua una llaga una y otra vez: te duele, pero no puedes evitarlo.

No sabría deciros qué se puede salvar de la película. La música, a lo mejor, no sé. Las escenas de acción ni siquiera son muy espectaculares –menos lo del guitarrón lanzallamas-, pero es que además ni siquiera están muy bien trabadas y todo parece bastante incoherente, es más, hay ratos donde piensas que el guión lo ha escrito un chimpancé y luego se lo ha pasado a un supervisor orangután que ha arrancado algunas páginas al azar y ha desordenado el resto y sin repasarlo se han puesto a rodar. Lo digo sin rencor, ¿eh? Voy a poner un ejemplo: Banderas se enfrenta a Danny Trejo y a unos cuantos matones, hablan y tal y entonces Banderas le amenaza y Danny Trejo grita:

-¡Matadlo! ¡Matadlo!

Y entonces hay una persecución para un lado y para otro, de unos tres minutos, Banderas va en moto y se carga unos cuantos y entonces de pronto se cae y delante tiene a Trejo a dos metros apuntándole con una pistola; y Trejo dispara. Y tú dices: “coño, se lo ha cargado como a Salma Hayek, aquí mueren todos”, y se ve la frente de Antonio Banderas y tiene un dardo tranquilizante en la frente. Y el plano siguiente es Banderas en la casa del malo atado a una silla. ¡Vaya cambio de opinión en tres minutos! ¿Y de dónde ha sacado el dardo?

El Mariachi 3 tiene una puntuación de 6,1 y El monstruo de 7,2. Hace desconfiar del criterio del género humano. O del mío, pero yo me caigo más simpático que el género humano, así que me doy la razón. Y ahora os pregunto: ¿cuál es la peor película inesperada que habéis visto? Y recalco lo de inesperada porque no vale decir Los supermaderos. Que por cierto, malas noticias, están preparando la segunda parte.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...