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lunes, enero 02, 2017

Niños hijosdeputa


Ah, los niños. Hay que quererlos, porque así nos lo dice la sociedad. Pero a veces uno duda.

Me gusta que los carteles de prohibiciones tengan muchos colores.

Feliz año.


sábado, septiembre 17, 2016

Pinta y colorea

Hace ya bastante tiempo estuve en un restaurante que había llevado hasta sus últimas consecuencias la moda esta de colorear para adultos:



A mí me parece bien porque el Gernika en blanco y negro daba bastante mal rollo y sin en cambio este cuadro te alegra la comida y te llena de esa felicidad que sólo una caja de 24 rotuladores Carioca te puede proporcionar.

lunes, agosto 01, 2016

Nuevos medios publicitarios

Me envió mi amiga Mariluz hace tanto tiempo que parece mentira, a ver si nos vemos, este ejemplo de nuevos medios publicitarios: la moto marquesina.



Molaría que el conductor pareciese vestido con el corsé desde detrás, ¿no?


miércoles, junio 22, 2016

Anticuarios

Me fascinan desde hace tiempo estos carteles de un anticuario que están pegados en las farolas cerca de mi sacrosanto lugar de trabajo.


Qué lista de cosas tan extraordinaria. Más en la columna de la derecha que en la de la izquierda.

Porque en la de la izquierda está lo que uno esperaría que un anticuario tuviera interés: cuberterías, juegos de té, relojes de bolsillo... Quizá lo más intrigante es lo de Lingotes. Quién guarda lingotes. Yo no, que yo sepa. Pero habrá quién, claro.

En cambio la columna de la derecha está llena de cosas que disparan la imaginación. Cuadros y espejos me parece normal, y Alfombras de lana también. Me extraña ya lo de la Cerámica de Talavera, a la que yo nunca he dado mucha importancia porque yo tenía unos tíos que vivían en Talavera. Y sus platos no me gustaban nada.

Pero no me digas que no mola lo de Bastones de mando y paseo. Más los de mando que los de paseo. Los de paseo son muy Antonio Gala, claro, me imagino que cuando se muera ese hombre estos anticuarios tendrán palpitaciones y todo. Pero el bastón de mando... ¡Ah, el bastón de mando! Lo que habrá visto ese bastón.


Bastón de mando alemán.

Siguiendo con el tema, o allegados, Ropa militar, medallas y tal.

Cambio de tercio: Sábanas y mantelería de hilo. Yo, con franqueza, no sabía que esas cosas se llevaran al anticuario; tampoco me imagino a nadie yendo al anticuario a comprar manteles y sábanas. Qué poco higiénico, ¿no? Aunque lo laves. Será para coleccionar. La típica colección de sábanas. Tienes una mansión con dos mil camas y alguna sábana tendrás que poner.

Mantones de Manila. Más lógico.

Bargueños. Qué hallazgo, qué palabra tan bonita. Los bargueños son los muebles con muchos cajoncitos. Como este:


Un mueble que seguro que tiene compartimentos secretos, diarios que se han ocultado durante siglos, redomitas con veneno, manuscritos de Cortázar, un anillo místico, una invitación a la aventura.

Y abanicos. Los anticuarios buscan también abanicos.



Es muy de anticuario este vídeo, ¿eh? Madre mía qué viejo me hacéis. Un día tengo que hacer un análisis de este vídeo en condiciones, pero mientras fíjense en el desbordante entusiasmo de los espectadores del concierto a partir del minuto 1:44.

Es eterno el vídeo, ya lo sé.


domingo, mayo 22, 2016

Almohada eléctrica

Seguramente conozcan ustedes la historia del nombre de los automóviles Mercedes. La Historia, o la leyenda, nos cuenta que los automóviles Daimler eran distribuidos por un austriaco llamado Jellinek, que anotaba los coches con el nombre de su hija, Mercedes, y que consiguió la distribución exclusiva de la marca cambiando el nombre de Daimler a Mercedes, evitando así diversos problemas legales.

Sea verdad o no, aunque yo creo que la Wikipedia no miente nunca, hagamos un juego de agudeza visual. En menos de diez segundos, ¿cómo crees que se llama la mujer del fabricante de esta almohadilla eléctrica cervical?



¿Estará esta buena señora leyendo Toda la verdad sobre las mentiras?

Si has respondido que su mujer se llama Cervical, creo que te equivocas, pero tienes sentido del humor, enhorabuena.

En el Cerdo agridulce estamos muy a favor de que en los anuncios aparezca gente real si no puede salir Bar Refaeli o Gigi Hadid, así que por supuesto estamos rabiosamente a favor de esta señora que protagoniza el uso del producto en el salón de su casa, con ese maravilloso tapizado de sofás que logra que cualquiera de nosotros se pueda sentir identificado. Y naturalmente también estamos a favor de que protagonice el resto de productos de la gama, como esta almohadilla eléctrica rectangular que incita a posar en alguna posición sexy:



¿No odiáis cuando le dan tanto Photoshop a las fotos que las hacen irreconocibles? Esta era la foto original:


Qué pies más feos, sí, yo también me he fijado. Así no hay manera de vender almohadillas.


martes, febrero 23, 2016

Una tienda condenada al fracaso

Algo había que me retraía de entrar en la tienda, algo inexplicable, que no podía definir.




jueves, febrero 18, 2016

Prohibido fijar carteles

No sé si a ustedes les pasaba lo mismo que a mí, que flipaban con ese mensaje que estaba rotulado en muchas paredes: PROHIBIDO FIJAR CARTELES. RESPONSABLE LA EMPRESA ANUNCIADORA.

Pero a ver qué les parece esto:



Pegar un cartel de Prohibido fijar carteles y al lado una impresión de una foto de un cartel de Prohibido fijar carteles. Metacartelismo. La historia dentro de la historia, las autorreferencias, los episodios de El Ministerio del Tiempo, los gags de Aterriza como puedas, la foto que encontré el otro día:


Los guiños. Cómo disfrutamos en este blog de los guiños, si no se han convertido en un tic.

lunes, febrero 01, 2016

Tinder en los parabrisas

"No tengo varilla de aceite", poníamos antes en los coches.

Pero la cosa ha cambiado mucho:



Cualquier medio puede ser Tinder si lo usas correctamente.

jueves, enero 28, 2016

¿Es esta la mejor foto de la Historia?

Era una pregunta retórica: sí lo es.

Estaba yo cumpliendo mi promesa de hace unos meses de documentarme sobre las rusas, porque yo soy el típico tío que siempre cumple sus promesas, cuando me encontré con esta joya.




Robert Capa habría dado su mano por poder hacer esta foto (la mano con la que no apretaba el botón de la cámara).

La chavala del #vestidorojo se llama Olesya Malinskaya y dice que es diseñadora de moda (podéis echar un vistazo pero os advierto de que es los vestidos son muy rusos y mucho rusos). Qué bonito vestido, qué pelazo, qué tetas y qué culo (que hay que decíroslo todo). Ya, podría fingir que no me he fijado, pero yo soy un hombre sincero de donde crece la palma.

Pero lo interesante, no sé si lo han visto ustedes, está detrás de ella, siguiendo la línea de la alfombra. Vamos a hacer zoom manual, es decir, voy a recortar la foto.



Efectivamente. Dos señores de avanzada edad mirando estupefactos a Olesya. Uno con andador, la otra con el brazo en cabestrillo, los dos con cara de "Qué está sucediendo en este país últimamente". Igual él un poco más con cara de "Ojalá tuviera doscientos años menos".

Me he puesto a fantasear con que ellos forman parte del Consejo de Residentes del que hablábamos el otro día y ella es la artista invitada. ¿Te imaginas al abuelo enseñándole una foto a los nietos? "A esta la he recibido yo". Sería muy bonito.

lunes, enero 25, 2016

Consejo de residentes

Esta todo muy bien explicado en el cartel:



El Consejo de Residentes está formado por ancianos de la residencia, naturalmente. Quiero decir: no es parte institucional de la residencia, sino un grupo que trata de mejorar la vida de los viejos allí.

Debo estar blandito, porque me ha conmovido un poco.

Me han producido ternura casi todas sus funciones, como la de Entregar la carta de bienvenida a los nuevos ingresos, o la de Ir a control para informarse sobre posibles problemas, que parece casi una manera de mantenerse entretenido. He sonreído con esa arrogancia típica de los que aún somos jóvenes, o más bien no somos viejos, al leer las actividades de ocio programadas: Bingo, Cine y Baile. Qué gilipollas somos por despreciar las aficiones de los demás sólo porque nos resulten ajenas. Nosotros que dedicamos nuestro tiempo a Tuiter y a subir fotos de hamburguesas a Instagram.

Me ha dado pena, y un poco de angustia, el primer punto: control de ingresos, bajas por fallecimientos. Está tan cerca la muerte en una residencia de ancianos, y la decadencia, que es casi como una muerte lenta, que es lo primero que se considera.

Y he deseado que vayan muchos artistas, muchos, para hacer frecuente el punto número cinco: que los del Consejo puedan recibirlos y acompañarlos; que se sientan útiles y orgullosos y que luego puedan decir a sus hijos y sus nietos que conocen a tal o cual artista, que era muy amable y muy humilde. Y que esas tardes -siempre me imagino a los artistas yendo por la tarde- sean un momento emocionante para ellos, que les hagan pensar que vivir aún merece la pena.


lunes, noviembre 09, 2015

Yo que tú no lo haría, forastero

El otro día estuve viendo en el Museo Thyssen una muy interesante exposición sobre el lejano Oeste. La muestra recoge cuadros del siglo XIX sobre el tema, ropa y artilugios diversos de los indios, retratos de indios, etcétera (podéis encontrar unas cuantas fotos sobre la exposición con el hashtag #lejanoOeste , incluyendo unas cuantas que hice yo, si es que sois tan vagos como para no acercaros al museo).

Que por cierto, mira qué cosas más raras se encuentra uno al buscar el hashtag #LejanoOeste:

Una foto publicada por @ximecapristo (@ximecapristo) el


Bueno. A lo que iba.

Junto a esos ejemplos sacados de, digamos, la realidad -incluso aunque las fotografías de Gerónimo o Toro Sentado estuvieran teatralizadas- en la exposición hay abundantes ejemplos de lo fantasioso: pósters de películas de John Wayne y Jimmy Stewart, muñecos de vaqueros o novelitas de Karl May (resulta que el barón Thyssen era muy aficionado a las novelas del Oeste y tenía una amplia colección; como mi tío Jerónimo).

Y fíjate que acabas de conocer la verdadera historia hace unos segundos, pero te emocionas más al ver una foto de John Wayne en Río Grande cuando sabes de sobra que eso es MENTIRA. Qué poder tan tremendo el de la ficción, cómo nos llegan las aventuras falsas, basadas en una idealización partidista de los hechos, mientras que la verdadera historia nos parece nada más una curiosidad. Qué lástima que John Ford no dirigiera una historia basada en la muerte de Toro Sentado, por ejemplo, para que su historia nos conmoviera tanto como la de Ethan Edwards.


No, no es Ethan. Pero como gif mola más este que el de un hombre en el porche de una casa.

viernes, octubre 23, 2015

Miedo a salir de noche

Esta preciosa plaquita está en el Museo de los Bomberos de Madrid.




Hay una película de Eloy de la Iglesia que se llama así. Aunque no creo que tenga nada que ver con la plaquita de los bomberos.

Tiene la placa, en su sencillez, algo épico y tierno al mismo tiempo. Creo que define de una manera muy sencilla un tipo de heroicidad cotidiana, alejada de las tareas hercúleas, de la guerra, que es a lo máximo que podemos aspirar. Y lo hace a partir del enemigo a vencer.

Bueno, esa es la impresión que me da. Espero que no haya una historia sórdida y vulgar que explique esta placa y la reduzca a algo sin valor.

Recordadme que use esta frase como título de algo que no sea una entrada en el Cerdo agridulce.


lunes, marzo 23, 2015

Carteristas

Hay que ver la inquietud que puede introducir la palabra profesionales en un texto:

Carteristas profesionales, ¿eh? ¡Que no son unos cualquiera!

Yo me imagino a unos carteristas amateurs que también operan por la zona y que ven el cartel y les da un poco de congoja y les baja la autoestima.

viernes, marzo 20, 2015

Barra


A mí esto me parece una genialidad absoluta:

 
 
Más allá del concepto de tener un barra temporalmente fuera de servicio, ¿os habéis fijado en que el cartel tiene cierto diseño, con bloques de color, texto en diagonal, etcétera?



miércoles, marzo 18, 2015

¡No conservemos nada! ¡Para qué!


La gente está muy irritable. Fijaos en este cartel en el que alguien ha escrito un mensaje indignado:


Uno pensaría que el de la pintada se refiere al plan para celebrar un campeonato de padel en el teatro de Mérida, pero no es el caso. Vamos a hacer zoom out, es decir, me voy a echar para atrás dos pasos par hacer la foto.


Así es, esto viene de que van a derribar una vivienda unifamiliar y a alguien le parece mal. ¡Habría que conservarla! ¡Si es que no se respeta nada! ¡Que vienen los hunos!

Pero echemos dos pasos más para atrás. Tres pasos. Diez pasos.


Esta es la casa, sí. ¿Cómo es posible no querer conservarla? ¿Cómo es posible ser tan desalmado para querer derribar una obra maestra del sosainsmo arquitectónico español? Hagamos un Change.org. Por Dios.

jueves, marzo 05, 2015

¿Te acuerdas?

Un día, mientras escribía Toda la verdad sobre las mentiras, una novela que bucea en mis recuerdos de los años 80 (y los reinventa), vi este cartel en una residencia de ancianos:




Más allá del valor terapéutico de ejercitar la memoria para conservar el cerebro en buena forma, me llamó la atención cómo los ancianos estaban haciendo algo muy semejante a lo que yo estaba haciendo, aunque con un propósito distinto, claro. Donde yo trataba de recordar lo que sucedía en los 80 para usarlo como material narrativo, ellos intentaban recordar su infancia. 

Y entonces se me ocurrió que a lo mejor ellos también se inventaban los recuerdos, y fantaseaban con ellos, o los modificaban para que les proporcionaran consuelo. 

Que acabó siendo, claro, uno de los temas de mi novela: cómo recordamos sólo las cosas que nos interesan, y de la forma en que nos interesa.


 

miércoles, febrero 25, 2015

Romanticismo

Eran los ochenta y eras un adolescente y estabas enamorado y tenías una navaja e ibas al campo y allí hacías un corazón en el viejo olmo hendido con tu inicial y la de la moza que pretendías.

Y ahora las cosas son distintas aunque la esencia sea la misma.



Amor en las estanterías de juguetes.  No me digas que no es bonito.


miércoles, noviembre 26, 2014

Despierta el tigre que hay en ti

Ojalá hubiera tenido yo de niño este álbum de cromos:



Cuando en 1984 me enfrenté a un tigre en las calles de San Sebastián de los Reyes no tenía ni idea de cuál era la manera correcta de comportarme. Sólo las películas de Tarzán que ponían en Sesión de Tarde daban alguna pista sobre qué hacer.

Los niños de hoy ya saben que hay que parecer feroz, hacer movimientos amenazantes y gritar. Y darle con una piedra en la cara. ¡Toma, ja, ja, ja! Me encantaría ver qué sucede en el cromo 092.

lunes, noviembre 24, 2014

Doctor Livingstone, supongo

Livingstone fue un explorador escocés conocido por perderse en África y protagonizar un videojuego mítico (en realidad el protagonista era Stanley, pero esto es una licencia bloguera). También le da nombre a un tipo de té, más o menos:



Me hace gracia que Rooibos esté escrito perfectamente y el doctor no. Yo es que tengo un sentido del humor muy básico.


lunes, octubre 13, 2014

Jugar a la guerra

Sin ser yo nunca muy bélico, de niño tenía unas figuritas de plástico que representaban soldados de la II Guerra Mundial en diversas posiciones. Estaba el que ondeaba la bandera, el que se arrastraba, el que estaba con rodilla a tierra y apuntaba, el que apuntaba. Colocábamos las figuritas en donde fuera, este emboscado, este se arrastra a posiciones enemigas, este tiene la rodilla en tierra y adopta  posición de disparo (el de la bandera era inservible: sólo valía para que le pegaran un tiro).

El caso. Que el otro día fui a un chino y me encontré con un blíster con soldaditos de plástico. Y me llamó la atención porque contenía soldados de diferentes nacionalidades. Verbigracia:


Estadounidenses, ingleses, rusos… y canadienses.

Y me pregunté quién podría tener la idea de hacer soldaditos canadienses. ¡CANADIENSES! Y cómo será el niño que los elija para jugar. Ese niño recibe collejas todos los días en el recreo. Lo sabes perfectamente. El niño que elige el soldado estadounidense le da collejas y luego lo mira burlonamente, sin molestarse en decir: Yo no he sido. Y el niño de los soldaditos canadienses calla, y piensa: Algún día yo seré mayor y me pondré malo y tendré Seguridad Social y tú en cambio tendrás que mendigar para que te curen de tu enfermedad.

-Ya, muy gracioso, pero Lobezno era canadiense.
-Y Justin Bieber.
-Y Celine Dion.
-Y Jim Carrey, y Ryan Gosling. Y Rick Moranis y John Candy.

Cuidao aquí que los canadienses son más peligrosos de lo que parece. Armas de destrucción masiva. ¿Te imaginas que cada soldadito de plástico tiene la cara de uno de ellos? Igual son las fuerzas especiales de Canadá. O Los vengadores versión canadiense. Los Alpha Flight de ahora mismo. Si supiera usar Photoshop ahora mismo os hacía un montaje cambiando la cara de Sasquatch por la de Celine Dion.


A ver si el niño de los soldaditos canadienses va a ser al final el que dé tobas a los demás.

Actualización:

Mi amigo Jorge Amich ha hecho el retoque. ¡Viva!

 


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