martes, septiembre 24, 2013

Fumar acorta la vida

De hecho, no sólo te la acorta, también te convierte en el Emperador Palpatine.


 

viernes, septiembre 13, 2013

Otro ejemplo de filibusterismo del marketing

Esto no es exactamente piratismo, o al menos a mí no me lo parece, sino hábil y burlona utilización de lo establecido por una marca. O sea que es un poco de parasitismo, vale. Pero el parasitismo cuando es con humor es prácticamente homenaje:


Me lo ha mandado mi amiguete Juan Antonio Rodríguez Armas (¡muchas gracias, majo!). Y ojo que tienen de todo: página web, tuiter, linkedin, y hasta Line. En la web no dicen si el dueño se llama Roberto o no ("un grupo de profesionales con una amplia experiencia en diversos campos"), pero yo fantaseo, soy muy de fantasear incluso sin que salga el nombre de Bar Refaeli, con que el dueño se llamaba Ramón y se cambió el nombre a Roberto para poder hacer la gracia.

Y me levanto y le brindo un merecido aplauso lento:


martes, septiembre 10, 2013

El arte de copiar

 ¿No os pasa a veces que veis una copia de algo y os parece que es mucho mejor que el original?A mí me ha pasado al ver este cartel. Que de pronto algo ha hecho "clic".







Claro, coño. Claro.

Mucho más hilado. Hasta el logo me gusta más.

miércoles, septiembre 04, 2013

Sexo rápido de calidad

Por estas casualidades que se dan en la vida, he acabado tropezándome con la noticia de que una empresa de Barcelona dedicada al alquiler de habitaciones por cortos períodos de tiempo (es decir, usando términos técnicos, para echar un kiki) ha conseguido la certificación de calidad ISO 9001.

Interior de una de las habitaciones en un momento en el que no se está usando.

En efecto, el ISO 9001 (qué nombre tan peculiar, como de Terminator) garantiza que las habitaciones de La Perla Negra y La vie en rose (también nombres peculiares, como de barco pirata de Salgari) cumplen con altos estándares de calidad. Y uno puede sentirse nostálgico y pensar que qué faena, que a las meublés que salen en las novelas de Vázquez Montalbán y González Ledesma nunca les hubieran dado un certificado de calidad. Pero yo, ya ven ustedes, me alegro mucho de que haya empresas dedicadas a la muy necesaria tarea de proporcionar un sitio en el que jugar a médicos que se tomen en serio el tema de la calidad. Por dos razones:

1)

A mí me tenia asustado esta repentina deriva ultraconservadora como de los años 80 que hacía que el sexo fuera algo que no se debería ver o hacer. Me parecía muy preocupante que los ídolos de las jovencitas, los Jonas Brothers, fueran por ahí con sus anillos de castidad. Afortunadamente, de los Jonas Brothers no sabemos nada desde hace un tiempo, las chicas Disney vuelven a ser tan golfas como era de esperar (un saludo, Miley Cyrus, y otro para tu lengua) y la mejor idea del año pasado, Bang with friends, sigue funcionando (aunque a mí nadie me hace caso; carita triste).

Así que voto sí a normalizar el sexo en la sociedad.

2)

Que una empresa con locales para el tralarí tralará se decida a pedir el ISO 9001 me parece una genialidad táctica. Primero porque se distancia sideralmente de la competencia en algo que es muy sensible para el cliente. De repente el resto de sitios en los que llevar a un ligue durante un par de horas me parece sórdido, sucio y de garrafón. Y segundo porque demuestra que hay alguien que se preocupa porque tú estés en las mejores condiciones ambientales posibles para echar un polvo (o jugar al cinquillo o echarte una siesta, lo que quieras hacer dentro). Porque, según informa su web, en las habitaciones hay duchas con cromoterapia, pantallas de 60 pulgadas (por si quieres ver Sálvame con tu pareja) y cafeteras Nespresso.

¡Toma ya!

A mí el detalle de la cafetera Nespresso me ha encantado, aunque tenga el peligro de que, sudoroso tras un polvo, de pronto te aparezca John Malkovich y te diga: "Mmmm, Volluto, my favourite" con el consiguiente paro cardíaco. Pero me ha encantado porque le da nivel al sitio, pero también lo humaniza, lo convierte en algo que combina el erotismo con la mesa camilla. A lo mejor es que no quieres sólo follar, quieres pasar un rato y hablar del tiempo, contarle a la chica que te has leído un libro buenísimo llamado Cómo se hace una pastilla de jabón, yo qué sé.

Es bueno tener un sitio así que sabes que te va a sacar de un apuro, que vas a quedar bien con la moza pero no va a haber confusiones ni romanticismos de estos de "vamos a dormir juntos y ver cómo nos despertamos".

Por ejemplo:

Bar Refaeli.

Tú imagínate que un día, paseando por Barcelona, te encuentras con Bar Refaeli (mi übermusa del último año, una mujer que conseguiría fácilmente el ISO 9001). Hablas con ella, la seduces contándole chistes de bilbaínos y la chica se muestra de acuerdo en ir a algún lugar a consumar las simpatías. Y tú no te la vas a llevar al Ritz, que vas a tener que pagar por toda la noche. Porque tú no quieres pasar toda la noche con Bar. Tú sabes que a Bar Refaeli le olerá el aliento por la mañana y tendrá la boca pastosa igual que todos. Tú sabes que Bar va a ponerse a contar aburridas historias de supermodelos (suponiendo que Bar Refaeli sepa hablar, de lo cual hay dudas: no ha contestado ni uno solo de los cientos de tuits en los que la he mencionado). A saber si ella te habla de matrimonio y de tener críos. Madre mía con Bar. Al final te vas a ir hastiado y el recuerdo de lo que podría haber sido una experiencia maravillosa será el de un bluf. No rompamos la magia de Bar Refaeli, por favor.

En cambio si te llevas a Bar a uno de estos locales, pongamos La Vie en Rose, sabes que todo va a ser diferente; y ella también lo sabe, claro que sí. Vais a estar cuatro horas ahí (yo creo que cuatro horas bien empleadas son suficientes), vais a sudar (no hay nada como un plazo de entrega para inspirarse), vais a sentiros bien, vais a disfrutar. Bar Refaeli va a pensar: Este es un tío con clase. Igual se toma un café contigo.

Bar Refaeli: ¿Viene ese Ristretto o qué?

Y lo más importante: en cuatro horas vas a volver a estar fuera, en las calles de Barcelona. Porque si estás fuera, en las calles de Barcelona, vas a poder buscar a Irina Shayk. Porque, amigo mío, si has conseguido enrollarte con Bar Refaeli significa que no estás tan lejos de enrollarte con Irina Shayk. Algo tendrás. Habrán sido los chistes de bilbaínos, habrá sido lo que sea, pero Irina es alcanzable. Tan alcanzable como Bar.


Me estoy quedando roque; o revolcón o café.

Reserva cuatro horas en La vie en rose. Más no, que a Irina le huele el aliento por las mañanas, como a todos. Y piensa en que tal vez Scarlett Johansson puede estar de paso por Barcelona.

jueves, agosto 29, 2013

Muy buen emplazamiento publicitario

Hay gente que tiene un conocimiento instintivo de las más avanzadas técnicas publicitarias. Por ejemplo:



¿A dónde va la mirada del espectador? Pues ahí ponemos nuestro mensaje. Brillante. Astutísimo. Obra maestra. León de Oro de Medios.


martes, agosto 13, 2013

La chaqueta de un guardia


Mi padre lo decía a menudo: es más vago que la chaqueta de un guardia. Yo no acababa de entender qué quería decir. ¿Por qué la chaqueta de un guardia era el ejemplo máximo de vaguería? ¿Por qué la chaqueta sí y los pantalones no? En cualquier caso no estamos aquí para hablar de guardias, sino de vagos:



Ya, no parece tan vago. Y qué buen precio, por cierto. Pero es que esta foto es sólo una introducción para que veais esta otra:


Ah, amigo. Que nos parecía mucho volver a escribirlo. Qué pereza, ¿eh? ¡Con la de cosas que tendrás que hacer! ¡Corre, que se te queman las lentejas!
 
P.D. Hace ya mucho tiempo, en los albores de internet, el amigo Remo ya encontró un ejemplo parecido, pero a mayor escala, y lo posteó en su maravilloso (oh, cómo lo echamos de menos) Curioso pero inútil.


martes, julio 23, 2013

¡Basta de represión!

Me envía mi hermano este ejemplo sacado de las calles de Águilas, Murcia, que me parece, con franqueza, el colmo del furor represivo que nos azota últimamente:


Basta. Basta. BASTA.

Si yo quiero pasear perros o excrementos, ¿quién es el de la señal para decirme que no puedo? ¿Por qué no se mete en sus asuntos? ¿Acaso le he dicho yo que excremento se escribe con equis? No, porque yo soy TOLERANTE. 

Dejadme que pasee lo que me dé la gana. 

miércoles, julio 17, 2013

Edimburgo en 38 fotos

Hemos estado en Edimburgo, ciudad bella como pocas y que les recomendamos vivamente. Para visitar Edimburgo en condiciones lo mejor es mirar una web de esas en las que les indicarán los monumentos a visitar y dónde mataron a la Queen Mary y todas esas cosas, pero no nos resistimos a enseñarles algunas cosas que hemos visto y nos han llamado la atención de la ciudad. Muy rápido, muy tonto, pero aquí está:


Baretos. Los hay por todas partes. La gente es abierta y simpática, como demuestra el cartel. Mucha música en directo, mucha vida.


Cerveza. Tienen mucha y la beben sin pausa. Esta es de la ciudad, se llama Innis&Gunn y está estupendérrima. Toques de Tofee y vainilla, dice la etiqueta. Y envejecida (?) en roble. Mucha literatura, pero vamos, que os fiéis de mí: riquérrima.



Más cerveza. Esta es Tennents; es peor que la otra pero la sirven a veces en vasos tan bellos como estos en los que se describe qué es ser escocés. Escocia: el lugar al que los paraguas van a morir.



Una cosa curiosa: muchos bares que han ocupado iglesias, o bancos, y mantienen la estructura del sitio.



Aquí otro ejemplo que además a los españoles de bien nos hace especial gracia. Sobre todo los de barrio de los 80.



La fachada de un pub llamado Lebowski. ¿Habrán pagado derechos?



Un cartel genial para atraer clientes: Our ladies toilets are now AMAZING! Qué mejor manera de que los clientes acudan a un restaurante que prometerles una experiencia mística en el cuarto de baño.


Para que veáis que no sólo hemos estado en bares. Muy recomendable este sitio. Pica.



También estuvimos en un McDonalds. De bicicletas, eso sí. ¿Serían los mismos que los de Lebowski?



El periódico Metro, un gratuito que haría las delicias de los tuiteros amantes de los juegos de palabrasas. Aquí otro ejemplo que ilustra una noticia en la que unos insectos molestaron a Paul McCartney en un concierto (sí, de verdad):


Let it Bee. Qué cachondos.



Un lugar llamado One Square rodeado de esferas y semiesferas. Esto debe ser el humor escocés.


Un cementerio.


El castillo que domina toda la ciudad. Es feo como sólo los castillos dedicados a la batalla pueden ser, pero es impresionante. Y si llegas allí endureces glúteos. Qué pequeño se siente uno ante esos monumentos.






Y hablando de sentirse pequeño ante monumentos, fíjense en el hombrecito al lado de Beyoncé, indiferente frente a toda la rotundidad de la bella dama. Edimburgo estaba llena de marquesinas con Beyoncé en bikini. Pero los habitantes de Edimburgo iban a su aire. Deben estar acostumbrados a marquesinas más impactantes como esta:



Válgame qué calzoncillos y qué posturita. Haced click si queréis ampliar, pero yo no me responsabilizo.



Esta cosa que parece salida de Minas Morgul es el monumento a sir Walter Scott. Bajo esas torres, fíjense bien, hay una estatua del escritor. Ciudad muy literaria Edimburgo. Tanto que hay muchas metáforas por toda la ciudad. Por ejemplo:




Estatua de Adam Smith, padre del liberalismo económico, con una gaviota en la cabeza. ¿A punto de cagarle encima? Pues quizá.



La entrada del Museo de Arte Moderno. La verdad es que es lo mejor del museo, de largo.


El otro edificio del museo. Ya digo que es lo mejor, porque dentro te encuentras cosas como esta:



Esto se llama Piss Flowers y son unas esculturas que reproducen las formas que la artista y su marido lograron al mear sobre la nieve. Tal cual. Ahora vienes a por más.


Un grafiti que no tiene nada que ver con el Arte moderno.

Y hablando de Arte, hablemos de nuevo de Publicidad:


Un extraño anuncio para prevenir el cáncer de colon.  Pero mas extraño, aunque relacionado, es este otro:


Este es un anuncio que me siento incapaz de analizar y que despierta tantos interrogantes como el ya legendario spot de Amaia Salamanca



En Edimburgo también hay #adoquines.

Y bueno, dejemos de hablar de cosas y hablemos de lo que hace verdaderamente una ciudad: la gente. En Edimburgo hay mucha peculiar. Porque, sí, hay señores que van por la calle con la falda puesta:



Un señor. No investigamos si es verdad eso que se dice sobre los kilts y la ropa interior.



Un joven que en Madrid tal vez sería tuno o Jaime de Mora y Aragón.



Y un señor que sería gurú de cualquier cosa que se propusiera.



Un moderno en un Starbucks, perdón por la redundancia.






Y un punki de cierta edad.



Un veterano de guerra que mendiga y al que le parecí mal que otros lo hagan.


Pelirrojos. Hay menos que cervezas, sorprendentemente. ¿Y mujeres? ¿Por qué no salen aquí mujeres cuando todos sabemos que si fundamos un blog fue, primero, para hablar de mujeres, y, segundo, para que las mismas quedaran rendidas a nuestro encanto de blogueros?

Venga, vamos a ello. Pesaos.



Dos señoras tomando el té. No se puede ser más señora tomando el té que estas dos mujeres.

Mucha, muchísima falda corta en Edimburgo. Un poco sin ton ni son, incluso. Pero es que resulta que Edimburgo es ciudad de despedidas de solteros (y solteras), así que tiene el rollo ese de gente que va a matar esté como esté.



Unas piernas, una chaqueta de cuero con tachuelas, una acompañante vestida de tul azul.




Otra falda y un, ejem, culo.

No vimos mucha #musa, la verdad, pero siempre se encuentran bellas damiselas, sólo hay que estar atentos:




Bolsaco.

Y al final es difícil no enamorarse de Edimburgo:





domingo, julio 14, 2013

Nuevas formas de promoción

Desayuno de trabajo en una agencia de publicidad.
-Bueno, pues ya tengo listo el cartel de la promoción para la óptica. Es un 50% en cristales, así que he puesto un 2x1 con los cristales de las gafas.

-No sé, es demasiado sencillo, está muy visto.

-Está muy visto porque es una ÓPTICA.

-Jajajaja, no sé qué haces en una agencia de publicidad cuando podías estar petándolo en Tuiter.

-Bueno, pues si te parece muy visto sacar los cristales de las gafas para hablar de los cristales de las gafas, a ver qué te parece esto:



-¡DOS PIZZAS! Y que la gente se quede media hora delante del escaparate pensando a qué viene lo de las pizzas.

-Eres un puto genio. De esta salimos en el Cerdo agridulce.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...