jueves, marzo 28, 2013

Gente harta

Me envió mi hermano este cartel que comparto con vuesas mercedes:



Carteles que te hacen pensar: ¿cómo habrá sido la vida de este hombre hasta que ha decidido ponerse a escribir este cartel? ¿Y por qué la gente hace cosas tan raras?

Yo creo que a este tipo hay que admirarlo más allá de cualquier medida, porque un tipo que ve cómo la gente escupe en la pared y en vez de cagarse en todo escribe un cartel y dice por favor y gracias es para que se presente por un partido político y votarlo en masa.



lunes, marzo 25, 2013

El gol del Buitre

Hace poco me pidió Juanan Salmerón que escribiera para su blog un pequeño post sobre algún gol que recordara. Somos los goles que hemos vivido, decía él. Lo hice, pero en vez de enviarle uno escribí varios, no sé bien si porque soy compulsivo o porque soy viejo y ya he vivido muchos goles. El caso es que él publicó uno de los que envié y pensé que era una pena desperdiciar algo que he escrito, con lo poco que puedo últimamente; así que yo pongo aquí otro.

El gol del Buitre

Yo era muy de Santillana, mucho, con sus espaldas enormes, su peinado agreste de cabecear balones desde la Luna, su gesto serio y fanático. Todos éramos muy de Santillana y su resuello indesmayable, su manera de perseguir el balón como si el Destino del mundo dependiera de llegar a él y darle una patada hacia la portería, de la manera enloquecida, como si estuviera poseído por un dios de la guerra, con la que culminaba remontadas épicas.

Y entonces llegó Butragueño. Si Santillana era un puma, Butragueño era un halcón. Santillana corría y Butragueño se paraba en el área. Santillana atacaba como una manada y Butragueño flotaba. Santillana atacaba el balón y Butragueño lo hipnotizaba. Santillana era un hombre; Butragueño era un niño.

Y con su cara de niño bien, de peinado por su madre antes de salir al Bernabéu, recogía un disparo rebotado que se iba lentamente hacia la banda, con calma, y de repente, un quiebro hacia la línea de fondo para superar a un defensa, entrando como un puñal, alcanzaba el balón un metro antes de la línea pero ya con otro defensa encima y, sangre de horchata, de serpiente, amagaba ir hacia dentro para hacer el regate hacia fuera, hacia la línea, y le salía bien, y encaraba sin espacio al portero y de nuevo amagaba el regate hacia fuera, o el pase, y daba un paso más hacia dentro, como un prestidigitador. Ahora lo ves, ahora no lo ves. Y ya estaba solo delante de la portería, casi sin ángulo, y empujaba el balón dulcemente hacia dentro antes de que llegara el séptimo de caballería.

Y luego levantaba el dedo, trotando tranquilamente, mientras el resto del equipo lo aclamaba y Juanito lo izaba a hombros porque sabía que acababa de lograr algo maravilloso, y Santillana lo abrazaba porque en todos aquellos años nunca había visto nada parecido. Aquella audacia, aquella sangre fría, esa despreocupación que más tarde, mucho más tarde, vimos en Romario, que fascinaba a propios y extraños. Y él caminando al centro del campo mientras dos de sus víctimas -una de ellas Juan José, alias Sandokán- le daban la mano para felicitarlo.



Seguíamos siendo de Santillana, cómo no íbamos a serlo. Pero era como si estás medio enamorado de una chica mona que conocías del pueblo y de repente te presentaban a una supermodelo. Elijas lo que elijas, ya nada es igual.



domingo, marzo 17, 2013

Venid a ver a Rebeca Rus el sábado 23

Yo sé que hay mucha gente que sospecha que en realidad Rebeca Rus no existe verdaderamente y es una creación mía, como lo fue Madame Bovary ("Madame Bovary soy yo", dijo Flaubert) o en cierta manera Marlene Dietrich ("Marlene Dietrich soy yo", dijo Josef von Sternberg).

Para esa gente desconfiada, ya os vale, este sábado día 23 hay una oportunidad de ver en vivo y en directo a Rebeca Rus, cuando presente su novela Ginebra para dos. Os lo pongo aquí en negrita para que no haya duda. Y en gordo:

Rebeca Rus. Sábado 23 a las 12.30.
Librería Lé.
Paseo de la Castellana 154.

Ver a Rebeca debería ser razón suficiente para ir, pero es que además estará presentando a la autora y su novela Estefanía García, alias Estefanía C2T, bloguera de renombre entre otras muchas cosas.

Y por si fuera poco habrá ese clásico vino español de las presentaciones literarias, proporcionado amabilísimamente por Vinorama.

Y por si fuera poco habrá también un estupendo catering preparado y servido por el equipo de Patricia Arismendi. 

Y por si fuera poco también estaré yo por ahí, claro, haciendo una demostración en directo de cómo bajo la basura y dejándome tocar los bíceps por todo aquel que quiera hacerlo.

En fin, os esperamos este sábado en la Librería Lé para echar unas risas, repartir unos besos, pasar un buen rato e incluso hablar de este divertidísimo libro que lo está petando, o como digáis ahora los modernos:

 Ya deberías conocerlo porque lo deberías haber comprado. Pero bueno.

Si no vais es que no sabéis lo que es bueno. Y me quedaré con vuestra cara.

P.D. Voy a poner una foto de Kate Upton en bikini para mantener la tradición y que más gente vea este post. He intentado encontrar una foto de Kate Upton en bikini leyendo un libro y no ha habido manera.



P.P.D. Voy a poner una foto de Bar Refaeli en bikini que si no se me pone celosa y no quiero problemas.


P.P.P.D. Voy a poner una foto de Hugh Jackman para que no digan que soy machista.


P.P.P.P. D. Nos vemos el sábado. No me falléis.

martes, marzo 12, 2013

Te lo estoy pidiendo por las buenas


Mayúsculas aparte, claro.

Me gusta que el RESPÉTALA esté en tipografía más grande, lo que los publicitarios llamamos técnicamente "en tocho".

También me gusta que diga, modestamente, "trabajillos", supongo que para no despertar envidias. Y desde luego, la gran aportación de esta humilde hoja que pide respeto, el "ganarnos el sustento", porque aquí somos muy de perífrasis y más si son consecuencia de una preocupación estilística (la de no repetir "ganarnos la vida")

Así que yo voto SÍ, respetad la furgoneta, perillanes.

P.S. Queda por saber qué le hacían los perillanes a la furgoneta o qué era predecible que le hicieran para que alguien tuviera que escribir y pegar en el vehículo un papel así.

viernes, marzo 08, 2013

¿Por qué les gusta a los niños tanto Walt Disney?


Walt Disney
(e)s tu Dios

miércoles, marzo 06, 2013

Luego que si pienso mal


Van a provocar, no me digas.

¿Por qué la mano izquierda del tipo está escondida? ¿Por qué la sonrisita esa?

¿QUÉ OS PASA, PUBLICITARIOS?
 

lunes, marzo 04, 2013

Pensar mal


Yo no puedo evitarlo. Y pienso en por qué tendrá agujetas en el brazo. Qué cochinos. Que ya, que sé que lo dicen por lo de la tarifa plana. Pero no. 

Yo estoy seguro de que por ahí hay un creativo que cuando ve en las tiendas de Yoigo esto deja escapar una malvada risita.

jueves, febrero 28, 2013

Parecía una buena idea


Pides un café solo, por ejemplo, y la camarera viene y te trae el café y el sobre de azúcar. Y oye, qué buena idea, y qué sencilla:


Sobre todo si la camarera está buena, claro.

Pero entonces te vas a tomar el café y...:


¡Oh! ¡Qué verdadera lástima! Resulta que para tomarse el café hay que tener el corazón roto... Al menos si pides un café solo. El próximo día voy a pedir uno con leche. A ver qué pasa.

martes, febrero 26, 2013

Taylor Swift en plan chuleta


A Taylor Swift imagino que ya la conocen ustedes, pero por si acaso no, hay que decirles que es una chica pizpireta jovencísima que se está forrando gracias a hacer cancioncitas inofensivas como esta:



Es de una inocencia conmovedora, y yo no tendría nada en contra de ella si no fuera porque en ese vídeo aparece de vez en cuando este sujeto:

 

Al que me encantaría dar una paliza, la verdad. Que cierres la puta boca, coño.

El caso. Que Taylor se ha especializado en canciones y vídeos tirando a moñas. Aquí, por ejemplo, la vemos compitiendo consigo misma por el amor de un maromo. Nótese que la buena es la casta rubia y la mala es ella misma de morena:


Qué monada de chica.

Claro, lo poco agrada y lo mucho empalaga, como dice mi madre.

Y tanta inocencia y tan ser tan cuqui acaba pasando factura, así que los asesores de Taylor han decidido, leo en los papeles, crearle una imagen más adulta, eufemismo que suele significar que va a enseñar más cacho y a posar el FHM. O teñirse. El caso es que está más macarra y como muestra no hay más que ver los póster que van pegando de su nuevo disco (sí, todo era una introducción para esto:



La verdad es que tampoco es que sea superrebelde la chica. Qué difícil es ser rebelde con flequillo. Los shorts parece que van a volver a ser tendencia este año; nos alegramos. El caso es que igual es un tema de actitud, de marcar paquete. Porque todo el cartel es muy de marcar paquete. No me refiero a Taylor, que se hace aquí uno de esos escorzos caravagiescos que tanto nos gustan aquí, sino al texto que la acompaña. 6 Premios Grammy, dice. Y luego lo importante, lo que demuestra que es una estrella.

Vamos a verlo con zoom manual, que es como se ven las cosas:
 

68 millones de discos vendidos, que se dice pronto. Ahí, uno detrás de otro. En un tiempo en el que mira que es raro comprar un disco.

Y 61 millones de seguidores entre Facebook y Twitter. Qué curioso que esto se considere ya una medida de éxito. No es de extrañar que tanta gente compre seguidores ficticios, con tal de engordar la estadística. Yo igual me compro un millón o dos.

Y cien mil millones en YouTube. Suena a cifra dicha a voleo, la verdad, al buen tuntún, suena al chiste de Faemino y Cansado, que se va a poner las pantuflas y no puede porque se encuentra dentro de una cien mil millones de pesetas.

El disco, nos avisa el cartel, está a la venta en todas partes. EN TODAS PARTES. Nada menos, ¿eh? Te lo encuentras en la Fnac y en la charcutería de los Hermanos Rebollo. Baja, Modesto, que sube Taylor. 

Yo no sé si Taylor ya es macarra en sí misma (esos brazos en jarra son muy sospechosos), pero que sus carteles ya lo son no me cabe ninguna duda.
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