Así a bote pronto es una idea estupenda: una comunidad en la que los amigos forman una red para compartir fotos, vídeos, noticias, chistes, chascarrillos y estados de ánimo. Una manera fácil de que todos esos amigos con los que es difícil comunicarse habitualmente (por ejemplo, porque se hayan ido a trabajar a Estados Unidos) estén en contacto y sepan unos de otros. Poco esfuerzo, basta que hagas cualquier cosa en el Facebook y toda tu red de contactos se entera. Comodísimo.
Pero igual que Internet se usa esencialmente para buscar fotos de Britney Spears (antes para ver lo buena que estaba, ahora para ver lo bajo que ha caído) y no para aprender microelectrónica, Facebook se ha convertido rápidamente en un refugio de tests chorras y gracietas sin gracia. Hasta tal punto que ha surgido rápidamente un grupo de críticos, como se puede ver en este descacharrante vídeo (descacharrante si llevas más de dos semanas con Facebook):
Tres millones y medio de visitas largas en YouTube, se conoce que no soy el único en estar ya un poco cansadito del invento este (Nota: ¿cansado de versiones de We didn't start the fire? Bueno, pues un poco también).
Lo curioso de este video es que su método de expansión natural es precisamente... Facebook. Lo he recibido ya dos veces en tres días via Facebook (gracias, Esther, gracias, Attila), y ha logrado que volviera a meterme y a agregar contactos como un loco o un adolescente. De momento la fiebre es leve, hasta que alguien me haga cosquillas virtuales o me mande un test sobre Qué Color Soy o intente que me apunte al Grupo Odiamos los Tenedores de Tres Púas. Entonces recordaré por qué en realidad no me gusta estar en contacto con la gente y por qué me hice yo misántropo.
Dijo Mister Scrooge.
Pero igual que Internet se usa esencialmente para buscar fotos de Britney Spears (antes para ver lo buena que estaba, ahora para ver lo bajo que ha caído) y no para aprender microelectrónica, Facebook se ha convertido rápidamente en un refugio de tests chorras y gracietas sin gracia. Hasta tal punto que ha surgido rápidamente un grupo de críticos, como se puede ver en este descacharrante vídeo (descacharrante si llevas más de dos semanas con Facebook):
Tres millones y medio de visitas largas en YouTube, se conoce que no soy el único en estar ya un poco cansadito del invento este (Nota: ¿cansado de versiones de We didn't start the fire? Bueno, pues un poco también).
Lo curioso de este video es que su método de expansión natural es precisamente... Facebook. Lo he recibido ya dos veces en tres días via Facebook (gracias, Esther, gracias, Attila), y ha logrado que volviera a meterme y a agregar contactos como un loco o un adolescente. De momento la fiebre es leve, hasta que alguien me haga cosquillas virtuales o me mande un test sobre Qué Color Soy o intente que me apunte al Grupo Odiamos los Tenedores de Tres Púas. Entonces recordaré por qué en realidad no me gusta estar en contacto con la gente y por qué me hice yo misántropo.
Dijo Mister Scrooge.






