Te compras una colchoneta de esas de tumbarse en el Mediterráneo a que el sol te abrase perdido, y como eres un tipo prudente te pones a leer las instrucciones de uso, que como es lógico, están en 24 o 25 idiomas. Y te lees lo que te recomienda en un muy correcto español, si exceptuamos los signos de exclamación:
Muy bien. ¿Pero y si eres inglés? Pues si eres inglés, lo mismo. De hecho tienes más ventajas porque te indican cuál es el texto para ingleses (GB). Y te cuenta lo mismo, pero en el idioma klingon que les caracteriza:
Está claro. ¿Pero y si eres estadounidense? Pues lo mismo, ¿no? Pues no. Igual por eso que decía Oscar Wilde, de que lo único que separaba a los yanquis y a los anglos era el idioma:

La versión USA es más bien tirando a paranoica y parece pensar en todos los posibles desastres para advertirnos de ellos: esto no es un salvavidas. No deje a los niños desatendidos. No permita zambullirse o saltar en o desde este producto -esto parece sacado de un contrato de abogados-. No lo deje en o cerca del agua cuando no lo use. No beba alcohol en o cerca de la piscina o en otra agüita. Siga estas instrucciones para evitar el ahogamiento, la parálisis u otro daño grave.
Joer, qué presión. Les ha faltado prohibir la compra de o desde el producto. Pero está bien, mejor eso que lo que hacen los polacos, que no se les entiende nada cuando hablan, a ver si nos quitamos el chicle de la boca:
Está claro. ¿Pero y si eres estadounidense? Pues lo mismo, ¿no? Pues no. Igual por eso que decía Oscar Wilde, de que lo único que separaba a los yanquis y a los anglos era el idioma:
La versión USA es más bien tirando a paranoica y parece pensar en todos los posibles desastres para advertirnos de ellos: esto no es un salvavidas. No deje a los niños desatendidos. No permita zambullirse o saltar en o desde este producto -esto parece sacado de un contrato de abogados-. No lo deje en o cerca del agua cuando no lo use. No beba alcohol en o cerca de la piscina o en otra agüita. Siga estas instrucciones para evitar el ahogamiento, la parálisis u otro daño grave.
Joer, qué presión. Les ha faltado prohibir la compra de o desde el producto. Pero está bien, mejor eso que lo que hacen los polacos, que no se les entiende nada cuando hablan, a ver si nos quitamos el chicle de la boca:
Lo polaco es lo que no parece chino ni sacado del catálogo de IKEA. Vamos, lo que lleva una enorme R de registrado tachada, se conoce que en Polonia la SGAE está muy mal vista (en Polonia les gustan las exclamaciones, parece).
En fin, así están las cosas. Llenas de precauciones y reglas y ten cuidado y no toques ese enchufe. Excepto si perteneces a esa raza de superguerreros saiyajin que forman los australianos, y no creo que haga falta ponerse a citar a Hombres de Pelo en Pecho como Mel Gibson, Russell Crowe, Cocodrilo Dundee o Kylie Minogue. Basta con el aviso que se les pone a los australianos en la misma colchoneta:
En fin, así están las cosas. Llenas de precauciones y reglas y ten cuidado y no toques ese enchufe. Excepto si perteneces a esa raza de superguerreros saiyajin que forman los australianos, y no creo que haga falta ponerse a citar a Hombres de Pelo en Pecho como Mel Gibson, Russell Crowe, Cocodrilo Dundee o Kylie Minogue. Basta con el aviso que se les pone a los australianos en la misma colchoneta:

Y ya está. Es que los tíos ni avisan de eso de no bañarse hasta dos horas después de comer para dar tiempo a que se haga la digestión.
Y estas eran mis reflexiones típicas en las vacaciones.