El otro día a nuestro router le dió un aire y cayó enfermo, aparentemente a causa de un colapso nervioso. No se ha recuperado y tememos por su vida. Primero intentamos reanimarlo encendiendo y apagando el cacharro -así es cómo se llama técnicamente el bicho-, pero ni se encendía ni se apagaba (esto último porque ya estaba apagado). Así que probé una táctica que siempre me ha dado resultado desde hace mucho tiempo: mirar fijamente el aparato durante unos minutos con bastante intensidad.
Pero nada, el router sigue muerto, ahí con sus patas hacia arriba.
Hemos llamado a ya.com y nos han dicho que nos lo sustituirán, después de hacernos preguntas como: ¿está enchufado? ¿Ha probado a apagarlo y encenderlo? ¿Ha probado en otro enchufe? Por cierto que el servicio ha sido impecable aunque ha comenzado con algo inquietante: he llamado y lo primero que he oído es, literalmente: Bienvenido a ya.com, Don José Antonio Palomares Blázquez. Acojona que una máquina te conozca sin intercambiar palabra.
En fin, que los de ya.com nos han dicho que tardarán una semana o así en cambiarnos el router. Luego tendré que instalarlo, en lo cual puede que emplee otra semana. Bueno, espero que no sea para tanto. El caso es que mientras tanto, y a menos que Rebeca R. Rus, esa mujer que oficialmente comparte la responsabilidad de este blog, decida escribir un artículo -cosas más raras hemos visto-, El sabor del cerdo agridulce no se actualizará en un tiempo (esto lo hago desde un ciber, hay que ver qué precios).
En fin, mientras no estamos, visiten ustedes los enlaces que tenemos a la derecha, que para eso están. Y que lo pasen muy bien. Y que sea hasta pronto.
P.D. Hay novedades en el Caso del Cubo de Basura, pero claro, no puedo contarles nada hasta que no tenga router, este canal está, creo pinchado.
Pero nada, el router sigue muerto, ahí con sus patas hacia arriba.
Hemos llamado a ya.com y nos han dicho que nos lo sustituirán, después de hacernos preguntas como: ¿está enchufado? ¿Ha probado a apagarlo y encenderlo? ¿Ha probado en otro enchufe? Por cierto que el servicio ha sido impecable aunque ha comenzado con algo inquietante: he llamado y lo primero que he oído es, literalmente: Bienvenido a ya.com, Don José Antonio Palomares Blázquez. Acojona que una máquina te conozca sin intercambiar palabra.
En fin, que los de ya.com nos han dicho que tardarán una semana o así en cambiarnos el router. Luego tendré que instalarlo, en lo cual puede que emplee otra semana. Bueno, espero que no sea para tanto. El caso es que mientras tanto, y a menos que Rebeca R. Rus, esa mujer que oficialmente comparte la responsabilidad de este blog, decida escribir un artículo -cosas más raras hemos visto-, El sabor del cerdo agridulce no se actualizará en un tiempo (esto lo hago desde un ciber, hay que ver qué precios).
En fin, mientras no estamos, visiten ustedes los enlaces que tenemos a la derecha, que para eso están. Y que lo pasen muy bien. Y que sea hasta pronto.
P.D. Hay novedades en el Caso del Cubo de Basura, pero claro, no puedo contarles nada hasta que no tenga router, este canal está, creo pinchado.



