miércoles, noviembre 04, 2009

Ganchillo y muñecas

Mi abuela Antonia, que seguramente era la persona más buena que ha pisado este mundo, tenía un vicio horrible: el ganchillo. Hacía tapetes y colchas y todo tipo de cosas con ganchillo con mucha habilidad.

Una de sus especialidades era coger una muñeca Barriguitas, ponerla en una base formada por un rollo de papel higiénico y hacerle un vestido. Y un sombrero también. La muñeca se colocaba en el cuarto de baño, porque así no sólo funcionaba como elemento decorativo (ejem), sino que si se acababa el papel estaba a mano el que servía de base. Genial, ¿eh?

A mí siempre me pareció inquietante. Ir a mear (por ejemplo) y encontrarse con la muñeca Barriguitas y su vestido de ganchillo.

El caso es que paseando por el barrio he encontrado que ese vicio no era exclusivo de mi abuela. En una casa baja de la calle Alcalá hay en una ventana, a la altura de los transeúntes, una auténtica exposición:


¿Acojona o no?

Fíjense que en lugar de especializarse, como mi abuela, en las Barriguitas, la ganchillera lo mismo hace un vestido para una Nancy que una Barbie que una imitación de Blythe.

Inquietante, puede que más incluso que este globo ocular de ganchillo que apareció hace poco en Kikades:


Claro que lo de las muñecas está para que lo vea la gente de la calle, y eso, no sé por qué, lo hace más desasosegante.

3 comentarios:

Eric dijo...

Madre mia, en Zamora me paso igual en un pueblecito donde habia mogollon de muñecosen las ventanas mirandote, todos en filica como diciendo: Museo del Juguete. Saludos!

Anita dijo...

Y también les hacía un paraguas de ganchillo, que la base era de alambre y se la construía papá (otro genio de las manualidades, pero éste en diversos estilos... jajajaa)

al dijo...

Lo de la Barriguitas portarrollos lo vi hace poco en 'Reforma sorpresa'.

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