miércoles, agosto 27, 2008

Dónde me gustaría estar ahora si tuviese el talento suficiente

Estuvimos hace poco viendo Wall-E, y me llevé la conclusión de que Pixar es ahora mismo el lugar del mundo en que más talento se acumula. No ha habido película de Pixar que bajara del notable, si exceptuamos el escandaloso patinazo de Cars (pero a John Lasseter le perdonamos todo, todo, todo, y más cuando miramos este artículo sobre él en la Wikipedia en el que descubrimos que su primer trabajo en Disney fue como capitán del Crucero de la Jungla en un parque de atracciones; hay que ser muy bueno para recuperarse de eso).

No es sólo que en Pixar estén tan avanzados técnicamente que hagan palidecer a otras productoras de animación. Es que saben qué es lo que verdaderamente importa en una historia: la propia historia. Y a ella le dedican recursos y mimo. Se nota al ver una película pixariana que cada detalle del guión está pulido una y otra vez en vez de, como suele ser habitual, puesto un poco a trompicones mientras el director se ocupa de alguna cosa más importante como, por ejemplo, de si la explosión de los dos coches es en el tono de naranja que tenía pensado. Se cuidan esos delicadísimos elementos que hace que una historia nos importe o no, los personajes.

De las películas de animación siempre me ha fascinado la fe de sus creadores en su producto. Estar tres años trabajando en algo con la fe de que finalmente va a responder a tus expectativas, y sabiendo que retroceder es muy difícil, por no decir imposible, me parece admirable. Y creo que Wall-E es un caso de asombrosa fe, una película que podía fracasar de muchas maneras y que sin embargo salva todas las difcultades con una facilidad insultante. Parece una película hecha a propósito para el riesgo: es para niños (eso dicen) y se nutre del cine clásico mudo, para empezar. Es sutil y tiene una música maravillosa sacada de una película musical, y tiene un mensaje ecológico que resulta refrescante. Y técnicamente es perfecta. Y los personajes son fantásticos. Y funciona como un reloj en cada una de sus partes.

Y tiene un corto de regalo estupendástico, también mudo. Este (no sé cuánto durará colgado, aprovechen):


11 comentarios:

Tartamundos Trotamudo dijo...

Aquí otro fan de la Pixar, al que le encantó Wall-e.

Carmona Dixit dijo...

Amén. Otra fósfora de Pixar a la lista.

Como anécdota: fui la única persona de un asqueroso y abarrotado cine que se quedó viendo los increíbles títulos de crédito mientras que los limpiadores pasaban la escoba bajo mis pies, maldiciéndome por estar todavía ahí. Y eso es sólo una pequeña jodienda de tantísimas que se acumularon en sólo hora y media. No quiero hacer apología de las descargas y relatar las bondades del sillón de mi casa.

Rebeca Rus dijo...

Ja, ja... lo malo de ir con un menor de tres años es que es imposible quedarse a ver los créditos. A veces es casi imposible quedarse a ver la peli...

Luisru dijo...

A mí también me gusta Pixar, Los Increíbles es uno de mis títulos de cabecera, justo entre los Godard y los Antonioni, pero, cuando vi una entrevista a su director, me dio la impresión de que es todo un poco sectario, ¿no? Es que yo, eso de identificarme con mi empresa y tal, lo llevo muy mal...
PD: ¡feliz rentree al curro!

Hans dijo...

A MBO no le gustó demasiado. A mi me pareció sensacional. Muy de agradecer el formidable corto, así como el hecho de que en Zaragotham sigan quedando cines 'de verdad' (no putas mini-salas de Mall comercial) para ver películas que exigen pantalla poderosa. Ah, y Wall-E tiene MUCHOS más registros expresivos que el 50% (aprox.) de los actores españoles estándar.
Y PIXAR es la bomba, desde luego. Aunque sea cierto que 'Cars' afloja ligeramente, no es para tanto: en plazas (mucho) peores hemos toreado, habremos de reconocer...

Ricardito ëmore dijo...

Wall-E es floja. Para niños, con mensajillos para niños. Previsible.
Y Cars esta bastante bien, solo que hay que verla en el contexto americanoide. Al menos es tan buena/mala como Wall-i

Y eso que aun no he visto Wall-i

Ligasalsas dijo...

A los 3 minutos de empezar Wall-E me había olvidado de que era una animación. Por momentos me recordó al Pinocho reconvertido de Spielberg. Y sí, yo creo que lo importante en una peli es la historia, como lo importante de una canción es la música; la letra no es tan importante.

Rosa Palo dijo...

Carmona, yo vi la peli en un cine de verano y a media película pararon la proyección. Con parón, y todo, una virguería, incluidos los títulos de crédito.

Carmona Dixit dijo...

Seguro que dijeron que el parón era para "cambiar el rollo", doña Palo, pero en realidad están conchabados con los de la cantina para que compres pipas. Así se amasan las grandes fortunas.

La Garbanza dijo...

Genial, Wall-e, Genial. No hay nada más que decir

Palomares dijo...

Ya no está el corto. Pixar debe tener un escuadrón de becarios peinando la red en busca de material con su copyright, porque dura 48 horas antes de que se lo zumben.

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