jueves, mayo 01, 2008

¡Me pagan por escribir chorradas aquí!

Hace tiempo supe de la existencia de una página llamada ReviewMe. Básicamente es una empresa que pone en contacto a los blogueros con compañías que desean que sus productos sean comentados en la blogosfera. Las compañías pagan por conseguir que su producto sea analizado en un blog de renombre. Me apunté de inmediato a ver si así me hacía rico, no fuera a ser que el Plan A no funcionara, y pasaron varios meses sin que ninguna empresa quisiera pagar nada para aparecer en el Cerdo agridulce. Como son americanos y raros... Pero el otro día llegó al fin una oferta. Nada más y nada menos que 5 dólares por hablar de una web llamada 3gb. Afloja la mosca, amigo, que me pongo a ello. Y aquí estoy.

3gb es otro de esos portales o como se llamen en lenguaje técnico (si quieren un técnico que paguen cien dólares, caramba), dedicados a crear comunidades, que es lo que está de moda ahora (igual la moda ya ha pasado): como Facebook, por ejemplo, el MySpace, el 360 de Yahoo, etcétera. La idea es crear un espacio en el que la gente se relacione, que te permite conocer gente con tus mismas aficiones o mantenerte en contacto con tus amigotes o cosas de esas. Vamos, que como ustedes sospechan, esencialmente sirve para que los frikis en sus diferentes variantes se comuniquen entre ellos y para ligar.

3gb acaba de nacer y eso quiere decir que hay poca gente con la que ligar: 647 personas en estos momentos, mientras Facebook tiene, por ejemplo, exactamente tropocientos millones. Está bien diseñada la página, bonita, limpita y tal, no agobia como hacen otras. Permite añadir fotos, música y mantener dentro de la comunidad un blog. Todo estupendo si hubiera llegado hace dos años, pero la realidad es que ahora no me da la impresión de que ofrezcan nada sustancialmente nuevo que justifique que me apunte a esta red social.

Por otra parte una comunidad es esencialmente lo que quieran hacer sus usuarios de ella, y todo dependerá de que esas 647 personas hagan cosas interesantes y se les vaya sumando gente para lograr el efecto bola de nieve. De momento se les ve con ganas porque a los dos días ya tengo 5 amigos (¿?) que, eso sí, no han dicho ni pío. Puede que sean otros blogueros que están haciéndose el reportaje. Por lo demás lo más emocionante que me ha pasado en la comunidad estos días es que he recibido un mensaje con una foto tal que así:


No lo veis, pero en directo esa especie de puntitos en las letras son purpurina. Y brillan. Y se mueven. Sí, tan horrible como pensáis. Bueno, más, porque no es la única que me han mandado:


Recordad, con purpurina. En efecto, en efecto. Y esta otra:

Y ya no os enseño más, que con que sufra uno es suficiente. Y en fin, ahora que lo pienso, si voy a seguir recibiendo mensajitos brillantes de Mi Pequeño Pony creo que no volveré a entrar en 3gb. Avisadme cuando se convierta en un fenómeno mundial, por favor.

martes, abril 29, 2008

Recordatorio

Sé que no hace falta que se lo recuerde, pero bueh, así somos en esta casa: esta tarde, a las 19 horas (que son las siete) en el Ámbito Cultural de El Corte Inglés sito en Serrano 52, Madrid, se presenta la novela de Rebeca Rus, nuestra Rebeca, Sabrina 1 El mundo 0.

Y nada que vayáis, que se os espera.

Y una foto de una tía maciza para rellenar:


Eh, que viene a cuento. ¿Qué lleva tatuado la chica entre la teta y el brazo? Eso es, el comienzo del capítulo 3 de Sabrina 1 El mundo 0.

viernes, abril 25, 2008

Facebook

Así a bote pronto es una idea estupenda: una comunidad en la que los amigos forman una red para compartir fotos, vídeos, noticias, chistes, chascarrillos y estados de ánimo. Una manera fácil de que todos esos amigos con los que es difícil comunicarse habitualmente (por ejemplo, porque se hayan ido a trabajar a Estados Unidos) estén en contacto y sepan unos de otros. Poco esfuerzo, basta que hagas cualquier cosa en el Facebook y toda tu red de contactos se entera. Comodísimo.

Pero igual que Internet se usa esencialmente para buscar fotos de Britney Spears (antes para ver lo buena que estaba, ahora para ver lo bajo que ha caído) y no para aprender microelectrónica, Facebook se ha convertido rápidamente en un refugio de tests chorras y gracietas sin gracia. Hasta tal punto que ha surgido rápidamente un grupo de críticos, como se puede ver en este descacharrante vídeo (descacharrante si llevas más de dos semanas con Facebook):



Tres millones y medio de visitas largas en YouTube, se conoce que no soy el único en estar ya un poco cansadito del invento este (Nota: ¿cansado de versiones de We didn't start the fire? Bueno, pues un poco también).

Lo curioso de este video es que su método de expansión natural es precisamente... Facebook. Lo he recibido ya dos veces en tres días via Facebook (gracias, Esther, gracias, Attila), y ha logrado que volviera a meterme y a agregar contactos como un loco o un adolescente. De momento la fiebre es leve, hasta que alguien me haga cosquillas virtuales o me mande un test sobre Qué Color Soy o intente que me apunte al Grupo Odiamos los Tenedores de Tres Púas. Entonces recordaré por qué en realidad no me gusta estar en contacto con la gente y por qué me hice yo misántropo.

Dijo Mister Scrooge.

lunes, abril 21, 2008

De aquí a ocho días

O siete, si lo veis mañana, que a estas horas de postear... El martes 29, en cualquier caso. Gran presentación en sociedad de ese libro que tenemos en promoción porque nos parece lo mejor que se ha escrito en los últimos quinientos años:


Este, sí.

Están ustedes invitados al acto de presentación, que será en Madrid, en la sala de Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Serrano, sita en la propia calle de Serrano número 52. La cosa empezará a las 19.00 con la presencia de la autora, bien conocida en esta casa, y de la subdirectora de la revista Glamour, Carmen Garijo.

Rebeca está ya preparando unas gracietas para hacerles de reír a base de bien, y parece que es posible que haya cosas de comer y de beber, así que asistan si pueden, que no se arrepentirán. Rus firmará cuanto libro le lleven para firmar, incluyendo los de Ken Follet, y por mi parte he ensayado un número artístico para amenizar los tiempos muertos de la presentación si los hubiere.

Estoy muy orgulloso de él, aquí estoy en uno de los ensayos:




Vamos, si no vienen ustedes a pesar de esta impresionante oferta es que tienen pelos en el corazón.

domingo, abril 13, 2008

Más anuncios hechos en esta santa casa

Ya saben ustedes por veces anteriores que los procesos para realizar anuncios son más dolorosos de lo que parece desde fuera del negocio, y este caso no ha sido una excepción. Creo que he envejecido un año a causa de estos dos anuncios:





Díganme ustedes si la pérdida de pelo, el abandono del cerdo agridulce, el rictus chungo y la creciente úlcera han merecido la pena, por favor.

miércoles, abril 09, 2008

Otra de pelis

He aquí la lista de ingredientes para hacer una película maravillosa: una B.S.O. con varios premios Grammy y los artistas del momento, una joven y bella actriz en la cumbre de su carrera justo tras haber hecho el peliculón de su vida, el mítico Gene Kelly, lo último en efectos especiales del momento y un chorro de números musicales curradísimos con cienes de bailarines, lo último en moda, música y variedades, otro buen chorro de pasta para contratar a los mejores profesionales...

Es difícil que la cosa vaya mal.

O que tengas mala suerte y te salga Xanadú.



Y eso es lo que vi ayer en el salón de mi casa. Para los que aún os estáis riendo, parad, por favor. Todos tenemos nuestras debilidades. Y la mía es Olivia Newton John. Con los años he aprendido a no avergonzarme de ello y reconozco que tengo todas sus canciones (menos las de country, argggg) grabadas en mi mente y corazón. Como estoy de ama de casa y a mi hija le da por dormir en los momentos más insospechados, le dije a Chiqui que me la consiguiera como fuera. Tenía el vago recuerdo de haberla visto hacía años.

Ahora sé porque mi mente hizo el esfuerzo de olvidarla. Fue autodefensa.

Xanadú es una película terrible (fue una de las máximas ganadoras de galardones en la gala de los Golden Raspberry "Razzie" Awards de aquel año, 1980), pero, además, Xanadú es una película que ha envejecido fatal. Muy mal. Que te cagas de super-mal. ¿Las razones? Buff... a ver:

1.- Esas cortinillas entre escena y escena. Madre del Amor Hermoso. Son tan terribles que a la tercera vez que las ves te pones a llorar gimiendo "basta, basta". Además, el montador se empeña en usarlas una y otra vez, cambiando de estilo en cada momento. Lo dicho, terrible. La cortinilla de estrella es lo más sencillo que encontraréis.

2.- Las luces de neón y los efectos especiales tipo Tron, pero en peor. Todo es fluorescente, brillante, recargado y salido de madre. Ya sé, la peli es de 1980. Fue una década difícil. Pero eso no es una excusa para abusar, ¿no? Cada vez que Olivia aparece en la pantalla como musa rodeada de luz de neón, parece la hermana muerta de Obi Wan Kenobi. Arggg.

3.- Los números musicales, largos, excesivos, aburridos, dantescos, donde se mezclan bailarines con estética de los años 80 (¿he dicho ya que fue una década terrible?) con malabaristas, contorsionistas, actores de cine mudo, las churras con las m... pero, ¡por Dios! si hasta hay mimos. ¡Mimos! ¡MIMOS! No exagero ni un pelo. Es todo tan exagerado, tan rebuscado, tan complicado que da la impresión de que los actores van por un lado y la peli por otro, de que los bailarines están ahí y no escuchan la banda sonora que, por otro lado, es magnífica con la E.L.O. como protagonista principal. He aquí un claro ejemplo de lo que os estoy contando:



4.- En general, toda la estética de la película. Tan excesiva como los primeros años de los 80 y una clara muestra de la Cumbre del Mal Gusto que invadió, primero a América y más tarde al resto del mundo. Una década terrible, he dicho.

Vamos, que es una película que ha envejecido terriblemente mal. De las peores que yo recuerdo (si recordáis alguna que haya envejecido peor, estáis invitados a compartirla en los comentarios), pero ese que además es mala con alevosía y premeditación. ¿El principal culpable? Un guión sin pies ni cabeza que salta de un lado a otro sin ninguna razón en particular. Los números musicales están metidos a capón y sin venir a cuento y cada uno parece de su padre y de su madre. Hay maniquís que se transforman en personas en realidad. El tío que maneja la máquina de niebla probablemente fuera el que más trabajara y cobrara en todo el film... Michael Beck, el actor que interpreta al protagonista masculino, un frustrado artista que ha perdido la inspiración (sabemos que está frustrado porque al empezar la peli mira una de sus últimas creaciones y la rasga en miles de trozos que tira por la ventana, por supuesto. ¿Qué otra manera hay de interpretar que alguien está frustrado?), es malo, malo, malo. Olivia Newton John es su co-partner perfecta, con una cara de cartón similar a la del actor, lo mismo está enamorada, que triste, que contenta, que sorprendida, que te dice, sin levantar la ceja, que es una musa venida desde el Monte Olimpo y que Dios mío, ha roto las reglas y se enamorado y oye tú, qué mala suerte. Y Gene Kelly, el pobre, que te preguntas cómo porras le han convencido para que aparezca por allí y diga todas esas frases tan ramplonas y vacías de contenido. Para colmo de males, el local que se montan es un cruce entre un sitio de conciertos con una disco roller de los años 80. Arf, arf. Todo en Xanadú es incoherente, todo se sucede sin saber por qué. Como, por ejemplo, esta maravillosa escena en la que los protagonistas se besan por primera vez y se transforman en personajes de comic, dibujada por el gran Don Bluth:




Si después de esto, el tipo que hace de Sonny no se da cuenta de que algo raro pasa con esa chica que acaba de conocer es que tiene menos coeficiente intelectual del que ya sospechaba.

Y ¿qué me decís de la escena final? La superación del rocococococococo de los años 80:





En fin, que supongo que Xanadú es una película tan divertida de ver con tres gin-tonics encima como Los Supermaderos o Los Cabezas Huecas. Pero con una banda sonora genial.


lunes, marzo 31, 2008

Alta fidelidad


Y no es lo que pedimos a los visitantes asiduos de este blog tal y como está la cosa últimamente. Con Txiqui Palomares viviendo en su empresa y con la moi hasta arriba de maternidad y compromisos varios.

Con Alta Fidelidad me refiero, por supuesto, a la obra homónima de ese fantástico inglés llamado Nick Hornby. Hacía tiempo que quería hablar de este autor en el blog a colación de un asunto que surgió en los comentarios y el cine me ha dado la oportunidad. En una incursión que hizo el Sr. Palomares en la Fnac (incursión que no degeneró en ninguna cacería sangrienta, puesto que tenía un cheque regalo con valor de 100 euros) regresó a casa con un DVD "Precio Estrella" de la adaptación que Stephen Frears hizo en el año 2000 con John Cusack en el papel protagonista (también trajo tres cosas más. Hoy en día con un cheque regalo de 100 euros en la Fnac te comes los mocos). Ni que decir tiene que John Cusack es uno de mis actores favoritos de largo y que me gusta prácticamente cualquier peli en la que él interviene... y que Nick Hornby me encanta, así que en cuanto mis hijas volvieron a concederme siete horas seguidas de sueño metí el DVD en la máquina y me vi la película de cabo a rabo.

Me enganchó como la primera vez.

Tanto como el libro.

Y es que Alta Fidelidad tiene todos los ingredientes para convertirse en uno de mis libros (o películas) de cabecera. Es ácido, irónico, está lleno de diálogos chispeantes, de costumbrismo, de personajes divertidos pero al mismo tiempo difíciles... y, sobre todo, de personajes reales. De esos que te hacen exclamar mientras lees "¡eh, a ese tipo le conozco yo!"·

Para los que no lo habéis leído (insensatos, ¿qué habéis hecho con vuestra vida?) el argumento es más o menos el siguiente. Rob Fleming tiene 38 años pero sigue viviendo su vida como si tuviera 19 perdiendo su tiempo y su dinero en una ruionosa tienda de discos de segunda mano, lo que provoca que su última pareja, Laura, rompa con él al principio de la novela. Pero Rob es incapaz de reconocer un error aunque lo tenga delante de sus narices llevando un tanga fosforescente, como es incapaz de comprender su vida sin B.S.O., como es incapaz de reconocer que está hecho polvo porque él es un tío y los tíos no lloran y bla, bla, bla. Su actitud patética y victimista le lleva a hacer un recorrido por todas sus rupturas sentimentales, intentando en vano encontrar la respuesta a por qué le va tan mal con las mujeres, aunque realmente es una respuesta que no quiere saber. Para colmo de males, apenas se relaciona con el mundo exterior, sólo con sus dos estrafalarios empleados, tan obsesionados con la música como él... y tan desastres en todo lo demás (a uno de ellos le interpreta Jack Black en la peli y, en serio, lo hace de miedo). Poco a poco somos testigos de cómo se hunde en un pozo sin fondo y eso es precisamente lo mejor de la novela. Porque cada línea, cada palabra, es como si Rob estuviese sentado delante de ti, contándote lo que le está pasando, tan real como si estuvieras tomándote un café con él. Algo que Stephen Frears supo trasladar muy bien luego a su película. Y qué decir de John Cusack, of course.

Pero ¿por qué os estoy hablando de Alta Fidelidad o de Nick Hornby y de las características de Rob, ese héroe de ficción atípico que busca su madurez incapaz de comprometerse con nada y de tomar una decisión adulta? Pues porque Rob me recuerda a muchísimas de las heroínas de lo que hoy se llama literatura chick lit. De hecho, Alta Fidelidad podría ser perfectamente una novela de chick lit con todos esos elementos de comedia romántica pero con un punto negro, urbana, costumbrista, irónica, divertida, centrada en las relaciones del siglo XXI, con un protagonista que está buscando la perfecta relación, que habla al lector como si fuera su mejor amigo, que se desnuda en cada página, que describe las ansiedades de una nueva generación... si no fuera porque la ha escrito un hombre. Si ¡hasta está llena de listas como en las novelas chick lit! Porque si hay algo en la vida que se le da bien a Rob y a sus compañeros de curro es hacer listas estúpidas. Como estas (tomadas de Microsiervos, donde encontraréis muchas más):

Primeros cinco grupos o músicos que habría que matar a tiros cuando llegue la revolución musical: Colección horrorosa de compacts de Paul y Miranda. Una colección tan horrososa, tan mala, que lo mejor sería meterla en un contenedor metálico y mandarla a un país del tercer mundo. Están todos, no falta ni uno: Y me diréis que Alta Fidelidad está mejor escrita que muchas novelas chick lit. Por supuesto: las hay peores y las hay igual de buenas. Pero a Hornby nunca le encontraréis en el stand de chick lit (a él le colocan en contemporánea) y a Lisa Jewel sí. Y creo que están al nivel. Como lo está Jennifer Weiner. Otras novelas de este autor como Fiebre en las gradas, Érase una vez un padre y Cómo ser buenos son claro ejemplo de ello. ¿Qué adónde quiero llegar? Prefiero que saquéis vuestras propias conclusiones.

miércoles, marzo 26, 2008

El verdugo



Azcona, ese hombre con el humor venenoso que tanto nos gustaba:

-¿Y el asesino de la fulana?
-Se ha escapado, no hay quien lo encuentre.
-Bueno, menos mal.

miércoles, marzo 12, 2008

Mr. Pixelman ataca de nuevo

No era mi intención hablar en este blog constantemente de Sabrina: 1 - El Mundo: 0 para emular a aquel famoso escritor que se cogió un cabreo monumental porque en el programa de marras él sólo había ido a hablar de su libro y allí no hablaba de su libro ni Dios. Para hablar de mi libro el Sr. Palomares ha abierto un blog que podéis visitar aquí. Pero ayer me llegó a mi buzón de correo un mail con la última hazaña de Mr. Pixelman que supera con creces todo lo que hizo la semana anterior y que no sólo me ha conducido a cambiar el famoso pollo asado prometido por unas croquetas caseras de cocido de las de toma pan y moja, sino que me obliga a dedicarle a este superhéroe de la modernidad otro post que le otorgue el reconocimiento que se merece. Y es que Mr. Pixelman, armado de sus herramientas como diseñador gráfico sin parangón y una valentía inusitada, ha dado un paso más allá para aupar mi novela en la lista de los super-ventas desafiando empleados entregados del Carrefour de Alcobendas, cámaras de seguridad y guardias jurados. Como soy de las que piensan que una imagen vale más que mil palabras, aquí os dejo testimonio gráfico de la última hazaña de este gran hombre:

Mi héroe

Efectivamente. Mr. Pixelman se ha creado su propio PLV, material para el punto de venta para los no iniciados en el mundo de la publicidad: un display de Sabrina para encastrar como cabecera de góndola. Vamos, lo que se conoce como esto:


¿Servirá de algo estar junto a Noah Gordon en el Carrefour? ¿Venderé gracias a esta obra de guerrilla urbana diez ejemplares más? Sólo el tiempo y el informe trimestral de ventas lo dirán.
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