lunes, octubre 01, 2007

Señales y artículos chafados

Ahora que hablábamos de artículos chafados por la realidad, me he acordado de uno de los grandes miedos del bloguero: los artículos que son chafados por otros blogueros, porque ahora parece que si un tipo que no conoces de nada escribe sobre ornitorrincos en un blog que conoces mínimamente, ya no puedes escribir sobre ornitorrincos. Algo parecido nos pasa a los publiciteros, que en cuanto alguien saca un mono en un anuncio los monos quedan prohibidos para tres o cuatro años; o eso o de pronto es obligatorio sacar un mono, los publiciteros somos así de irracionales.

En fin, decía que me acordaba de artículos chafados porque de las vacaciones de Menorca estaba pendiente aún un artículo sobre señales curiosas. Iba a empezar por esta críptica señal:


No sé si ustedes la pillan. Yo al principio pensaba que era una hélice, o un misil con una hélice, o un avión raro, y entonces me preguntaba por qué prohibían los reactores en las piscinas. Ah, que estábamos en una piscina, misterio resuelto, claro, qué listos son ustedes. Pero es que yo estaba de vacaciones y con el cerebro bajo de actividad, gracias a Dios. Y aparte que quién se va a poner a pensar en que va a haber alguien con el más mínimo interés en prohibir que se dejen las toallas en las hamacas. Y vaya toalla, además, se ha lucido el dibujante.

En fin, que pensé en escribir algo sobre la señal, así de bajo tenemos el nivel en el Cerdo agridulce, máxime porque en esa misma piscina había otra señal:


Qué agobio, madre. Se va uno de vacaciones, baja a la piscina y le fríen a prohibiciones e indicaciones de cómo comportarse. Qué horror y qué maldición. Bueno, pues iba a pensar en algo que escribir, y vaya tema, dirán ustedes, pues sí, vaya tema, pero con menores mimbres hemos hecho cestos fabulosos en esta casa, ya se nos ocurrirá algo. El caso es que estábamos pensándolo -yo, al menos, que Rebeca no se sabe por dónde anda o qué piensa- cuando de repente en uno de esos blogs estupendásticos que visitamos con toda la frecuencia que podemos, El callejón de los gatos (no sé qué hacen aquí en vez de allí, la verdad), nos enteramos de que Anitab y Luisru han vuelto de vacaciones de Viena y Praga y han hecho unas cuantas fotos, entre las cuales destacamos la siguiente del edificio de correos checo:

Pulsa para aumentar el tamaño, que merece la pena, de verdad.

Eso sí que son prohibiciones y no las chorras que habíamos visto nosotros. Prohibidos los móviles. Prohibidas las pistolas. Prohibidas las cámaras. Prohibido hablar raro (¿algún traductor de checo en la sala?). Prohibidos los helados (o tal vez Prohibido Havok, con la señalética nunca se sabe). Prohibidos los perros. Vigile a la gente. Cuidado con los hombres en gabardina (o tal vez: Zona reservada para los agentes dobles). Prohibidas las bicicletas. Vamos, un poco de todo, para asegurarse de que los ciudadanos están adecuadamente acojonados con la arbitrariedad de las normas, algunas de ellas muy razonables -la de las pistolas- y otras claramente por tocar los huevos -la de los helados-.

Así que una vez que habíamos encontrado estas estupendas señales escribir sobre las nuestras nos parecía absurdo, además de poco original: el artículo a la porra, como el de la Vane. Pero Luisru tuvo la cortesía de mandarnos esta otra señal en vez de aprovecharla él mismo:


En efecto, No mee de pie. Cómo son estos checos, de verdad, de verdad, de verdad.

7 comentarios:

César desde el ordenador de Rebeca dijo...

Debo ser un obseso, porque al ampliar la foto de las prohibiciones de la oficina de correos checa, me he puesto a revisar qué reflejaba el espejo.
Y porque la resolución no daba para más, que si no, directamente busco la lente de la cámara fotográfica.
En fin, paranoinas de lunes insomnes.
Por cierto, referencia ineludible al sacristán de la iglesia de "Por no mencionar al perro", de Connie Willis -obra que ya mereció un blog en esta casa-.

Carmona Dixit dijo...

Pues fíjate que el de la toalla lo he pillado al vuelo, pero el último del cartel plagado de prohibiciones de la piscina me tiene un poco mosca. ¿Peligro al saludar, peligro caerse, peligro poses chechuales?

Ricardito dijo...

Para mi que pone: "Prohibido orinar en la hamaca con toalla". Pero claro..cada uno lo interpreta como quiere.
Y esta claro que el servicio postal checo no prohibe esos articulos, sino que prohibe "enviarlos". Me gustaria saber quien fe el guapo que intento enviar un helado por correo (no me vengan con congeladores portatiles porque no cuela, oiga).

jose guillermo dijo...

Hola. Estoy creando www.disemdi.com, un periódico digital y me gustaría que colaboraras conmigo.
Concédeme una entrevista a través de Messenger o gmail, mi correo es lonuestro27@hotmail.com. Un saludo.Jose Guillermo.

Luisru dijo...

Ale, palomares, dedícate al periodismo digital, que es lo último. El cartel de prohibido mear de pie estaba en el hotel de Viena, pero vamos, the Middle Europe igual.
No puedo más con lo de las poses chechuales y lo de los hombres en gabardina (no me había fijado).
La primera yo también pensaba que era una especie de helicóptero o aeroplano (a lo mejor había una escuela de aviación cerca de la piscina).

Palomares dijo...

Viena, Praga, Hong Kong... En el fondo es la misma ciudad, con nombres diferentes.

Tartamundos Trotamudo dijo...

Y yo me pregunto: ¿cómo sería la señal para la frase aquella de marras del 68, la de "Prohibido prohibir"?

¿Podría ser un círculo rojo dentro de otro círculo rojo cruzados ambos por una barra roja?

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